“Me parece bien que hayan abierto este laboratorio, porque así cuando vayamos a la universidad, vamos a ir bien preparados”, afirmó David Soler de 16 años.

El joven que ha vivido siempre en La Carpio, es el mayor de un hogar con cinco hijos y estudia Español y Cívica por medio del sistema de educación abierta a distancia Maestro en Casa, del Ministerio de Educación Pública e ICER.También se prepara en Ciencias, y por ello, en ocasiones se acerca a la Asociación Renuevos, ubicada frente al botadero de la comunidad, para recibir tutorías.

Desde este lunes 12 de diciembre, él y otros muchachos de la zona cuentan allí con un laboratorio en el que podrán experimentar, aprender e inspirarse con la ayuda de científicos y estudiantes universitarios.

El proyecto llamado “Desarrollo integral de las ciencias naturales: Comunidad La Carpio” es impulsado por la Universidad de Costa Rica (UCR) y la asociación Renuevos y financiado por el Fondo Concursable para el Fortalecimiento de la Relación Universidad-Sociedad.

“Hemos ido aprendiendo cosas de Ciencias en los libros, pero ahora este laboratorio es una oportunidad para aprender más”, comentó David entusiasmado.

Curiosidad

El profesor Julio Otárola, encargado de uno de los tres trabajos comunales universitarios (TCU) de la UCR que forman parte de esta iniciativa (TC-565, TC-651), explicó en qué consiste el proyecto.

“Apoyamos al centro dando tutorías. Acá trabajan con la modalidad del Maestro en casa, que es casi como ser autodidacta; por varios problemas de desarrollo, llámense físicos y hasta cognitivos, los muchachos no logran  estudiar solos, entonces los chicos del trabajo comunal hacen de educadores”, afirmó.

“La ciencia resulta abstracta de aprender”, según Otárola y por eso surgió la idea de hacer un laboratorio y pensar ¿qué actividades se pueden hacer con los muchachos para incentivarles el gusanito de la curiosidad?

“Si ellos van a aprender qué es una disolución, lo ven teóricamente en el aula y luego se van al laboratorio y experimentan. ¿Qué es? ¿Por qué se disuelve o no?”, agregó el profesor.

Laura Calderón, docente encargada de otro de los TCU de la UCR explicó que el laboratorio tiene capacidad para 15 estudiantes y la idea es que se use al máximo.

“Incluso se les abrió la posibilidad de que, si ven algo en la televisión y les surgió una duda, les damos la opción de que vengan con un profesor o tutor y lo puedan probar”, afirmó.

Los beneficiados no solo serán estudiantes de secundaria, sino también niños de preescolar y primaria, quienes podrán experimentar en el nuevo laboratorio.

Por su parte Rocío Vargas, la encargada de la Asociación Renuevos agradeció a la UCR y a sus trabajos comunales “por convertirse en socios estratégicos para disminuir la brecha social educativa existente y por ayudarnos a seguir ofreciendo oportunidades”.

Publicado en La Nación