Conicet: sigue el conflicto y becarios pasarían Navidad en el Ministerio de Ciencia

Investigadores, docentes y estudiantes reclamaron este jueves al Gobierno una ‘propuesta en serio‘ para resolver el conflicto por la restricción de ingreso de becarios al Conicet y advirtieron que de no tener respuestas pasarán la Navidad en el ministerio de Ciencia y Tecnología.

Los manifestantes mantuvieron este jueves por cuarto día consecutivo la ocupación en la sede ministerial de Godoy Cruz al 2200, en el barrio porteño de Palermo, donde difundieron un documento sobre el estado de situación y agradecieron la solidaridad de diversos sectores por el reclamo de más presupuesto para el sector.

“No recibimos de (Lino) Barañao una propuesta viable, es sólo una maniobra. Queremos una propuesta en serio”, dijo Victoria García, una de las investigadoras afectada por el recorte, y advirtió: “Si no hay solución al conflicto nos vamos a quedar acá a pasar la Navidad”.

Los investigadores rechazaron por “inconsistente” la propuesta verbal del ministro de Ciencia y Tecnología de incorporar a 343 de los 489 aspirantes al Conicet hasta abril, y que estos trabajen a partir de esa fecha en universidades e institutos descentralizados.

Asimismo, presentaron a las autoridades una contrapropuesta que prevé la extensión de las becas rechazadas hasta diciembre de 2017 y abrir una mesa de negociación para buscar una solución de fondo al conflicto.

“Nos dijeron que evaluarán esa situación y nos convocarían a una reunión, pero todo se dilata y la protesta por más presupuesto continúa”, sostuvo García.

La contrapropuesta fue consensuada la mañana de ayer por investigadores, la agrupación Jóvenes Científicos Precarizados (JCP), representantes de ATE-Conicet, los gremios docentes universitarios Conadu y Conadu Histórica, las organizaciones 12 de Mayo y Ciencia y Técnica Argentina, además de los Autoconvocados.

Los científicos ocuparon el lunes el hall del ministerio de Ciencia y Tecnología en reclamo de partidas extras que permitan el ingreso de unos 500 becarios al Conicet excluidos por el recorte presupuestario.

Investigadores de Córdoba se sumaron este jueves a la protesta con una manifestación frente al Patio Olmos, en el centro de la capital provincial, donde lavaron los platos en rechazo al ‘ajuste‘ y los despidos en el Conicet.

En tanto, la Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó un proyecto de declaración donde manifestó su preocupación por la disminución del presupuesto en el Conicet que derivó en el ‘despido‘ de 489 investigadores e imposibilitó el ingreso de 652 aspirantes a la carrera de Investigador Científico y Tecnológico.

Según el ministerio de Ciencia y Tecnología, en 2013 ingresaron a la carrera de investigador 606 becarios doctorales y posdoctorales, en 2014 fueron 720 y en 2015, un año electoral, el ingreso llegó a 930.

El Cronista


Por el ajuste, sigue la toma de la sede del Conicet en Córdoba

Becarios e investigadores que este jueves tomaron la sede de Córdoba del Conicet (Buenos Aires 1400) en rechazo a las políticas del Gobierno nacional en el area de ciencia y técnica decidieron continuar con la medida hasta el viernes a las 16.

El 19 de diciembre pasado ya hubo una toma pacífica, que se disolvió luego de que las autoridades recibieran a los manifestantes y adhirieran a la protesta.

El viernes habrá una movilización por la calles del centro de la ciudad de Córdoba y se definirán como continúa el reclamo

En Buenos Aires, desde el lunes pasado está tomada la sede central del organismo. Ayer le pidieron a las autoridades del Ministerio de Ciencia de la Nación que extiendan las becas de Conicet hasta diciembre y que se conforme una mesa de negociación para buscar una solución definitiva.

Se trata de una contraoferta ya que los funcionarios habían propuesto dividir al grupo de ingresantes a carrera en tres. Unos 350 científicos que fueron recomendados pero quedaron afuera serían reubicados en otros organismos descentralizados y universidades, otros 170 seguirían un año más con beca posdoctoral y el resto quedaría afuera dado que se postulaban por primera vez al organismo.
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A “lavar los platos”

Becarios, trabajadores e investigadores del Conicet protagonizaron en el mediodía de este jueves una protesta en la “fuente del perdón”, frente al Patio Olmos, contra “la expulsión de los 500 científicos” del sistema argentino.

En este caso, como la fuente está fuera de servicio, debieron llevar agua en baldes y fuentones hasta el lugar, recordando la célebre polémica de la época del menemismo en la que el exministro de Economía Domingo Cavallo mandó a “lavar los platos” a los científicos, en 1994.

Los reclamos

Este año, el organismo estatal anunció el ingreso de 385 investigadores en todo el país más 70 de la convocatoria para el exterior. Fueron recomendados 874, de 1.526 aspirantes. El año pasado ingresaron 943 científicos, más del doble que este año.

De los 160 investigadores cordobeses que se postularon para ingresar al Conicet sólo ingresaron 48 de toda la provincia en la última convocatoria de ingreso.

Directores del Instituto de Astronomía, en contra del recorte

Andrea Acosta, directora del Instituto de Astronomía Teórica y Experimental, y Diego García Lambas, titular del Observatorio Astronómico de Córdoba, firmaron una nota en la que manifiestan su “preocupación y desacuerdo con el recorte presupuestario de Ciencia y Técnica”.

Acosta y García Lambas pidieron que se garantice el funcionamiento del sistema nacional de Ciencia y Técnica para 2017 y se incorporen los aspirantes que fueron recomendados para ingresar como investigadores de carrea del Conicet.

La Voz


Crónicas coniceteanas: ciencia y lucha – Por María Belén Olmos y Mauro Greco

“Everything not saved will be lost”
Nintendo ‘Quit Screen’ message

¿Cómo no ir hacia atrás en el tiempo para intentar entender y explicar el conflicto que hoy se desarrolla en el Ministerio de Ciencia, Técnica e Innovación Productiva, con casi 500 doctores/as de todas las áreas de la Ciencia quedando fuera del sistema a pesar de haber obtenido excelentes evaluaciones y con el edificio del Polo Científico Tecnológico tomado?

Los primeros despidos en el ámbito del Estado, en febrero de este año, nos comenzaron a alertar que las políticas respecto al ámbito público en el marco del nuevo gobierno se transformaban drásticamente. Posteriormente, y como parte de los efectos de los brutales tarifazos, las preocupaciones se trasladaron a los claustros universitarios. De no asignar una partida presupuestaria extra, las Universidades Públicas no iban a poder asegurar su funcionamiento durante el segundo cuatrimestre. Mientras tanto, en Ciencia y Técnica, no se abrían las usuales convocatorias a proyectos de investigación plurianuales y aparecían como “novedad” proyectos con restricciones para institutos y centros de investigación dependientes de Universidades Nacionales. Llegamos a Octubre y las discusiones en torno al presupuesto 2017 para Ciencia y Técnica nos encontraron alerta y movilizados.

Porque si algo se fortalecía paralelamente a estas pequeñas embestidas eran los espacios colectivos de diálogo e intercambio que supimos construir a pesar de individualismo meritocrático que ponderan los criterios de evaluación del sector. Espacios docentes y estudiantiles, claustros de becarios/as, agrupaciones políticas de ciencia, técnica y universidad, ámbitos gremiales. En todos se multiplicaba la discusión respecto de las condiciones de trabajo en el nuevo contexto, de los modos que deberíamos darnos para poder conservar lo conseguido y las articulaciones que resultaban necesarias para amplificar nuestras preocupaciones.

El punto de llegada fueron las declaraciones de miembros del Directorio de CONICET confirmando lo que se había esparcido “como reguero de pólvora”: no se iba a sostener la misma cantidad de ingresos a la carrera de investigador científico en CONICET. La reducción iba a ser del 60%. El pasado viernes 16, luego de una concentración y manifestación en frente del Ministerio de Ciencia y Técnica (MinCyT) y antes de los dos días del fin de semana, las comunicaciones empezaron a llegar. Solamente tenían “resolución favorable” 385 presentaciones de las 874 que habían sido recomendadas por las comisiones evaluadoras. Esto significaba que 489 compañeros/as, todos/as doctorados/as en su especialidad, con antecedentes en docencia e investigación y publicaciones en revistas especializadas, quedaban en la calle.

Ese fin de semana la bronca y angustia de cientos de compañeros/as, que se expresaba en posteos en las redes sociales, mensajitos de whatsapp, charlas de pasillos, se canalizó rápidamente en la organización de una masiva movilización al MinCyT que se transformó en la toma pacífica del edificio ante la negativa rotunda de las autoridades a dar respuesta a los reclamos.

Hoy vamos por el cuarto día de toma y las propuestas de las autoridades rozan lo ridículo y al mismo tiempo muestran su revés arbitrario, antojadizo y despótico. “No van a haber más ingresos a CONICET”. “Ningún país con 30% de pobres invierte en investigadores”. “El crecimiento en Ciencia y Técnica se volvió inviable”. “25 mil investigadores haciendo papers no le sirven a nadie”. Todas definiciones que nos hablan de que el recorte en Ciencia, Técnica y Universidad no es solamente económico sino –y por sobre todas las cosas– político, ideológico y cultural. Porque la razonabilidad de la reducción de ingresos a CONICET solamente se puede fundar en la falacia de que los aportes de la Ciencia y la Técnica al conjunto social no se traducen en procesos de mejoramiento social y que es una pretensión de países ricos adoptar las recomendaciones de UNESCO relativas a la investigación científica.

A pesar de esto, la masividad que adquirió el conflicto con asambleas multitudinarias en el reluciente (¿ex?) Polo Científico Tecnológico, la multiplicación de manifestaciones y tomas en Centros Científicos Tecnológicos en el resto de país, la solidaridad y apoyo de organizaciones políticas, gremiales y culturales del amplio espectro del campo popular, nos indican que el camino de la lucha es el único posible para defender los espacios construidos, las discusiones ganadas, los hallazgos obtenidos, las solidaridades que hicimos en estos años.

Porque la construcción de conocimiento es siempre colectiva, la lucha es de todos/as.

Agencia Paco Urondo