Tres profesionales que se desempeñan en el ámbito del CONICET La Plata recibieron recientemente importantes reconocimientos de parte de dos prestigiosas entidades científicas del plano provincial y nacional: la Academia de la Ingeniería de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN). Uno de los premiados es un ingeniero que trabaja en el desarrollo de un páncreas artificial para diabéticos.

La institución bonaerense otorgó el Premio Estímulo “Académico Ingeniero Alberto Fushimi” 2016 a Fabricio Garelli, investigador adjunto del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Electrónica, Control y Procesamiento de Señales (LEICI, CONICETUNLP).

En tanto, la ANCEFN distinguió a Carlos Muravchik, investigador superior de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CICPBA) en el LEICI, y Claudia Scóccola, investigadora adjunta del CONICET en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), con los premios Consagración en Innovación Tecnológica y Estímulo en Astronomía, respectivamente.

El reconocimiento que recibió Garelli se otorga cada dos años como un incentivo a “jóvenes ingenieros que hayan efectuado trabajos creativos y originales”. En los fundamentos de la premiación la entidad destaca sus recientes investigaciones “orientadas al desarrollo de un páncreas artificial” y afirma que “en esta temática de gran actualidad y relevancia, junto a su grupo ha realizado importantes avances tendientes al desarrollo de un dispositivo automático para el control de la glucosa en sangre que ha sido evaluado en pacientes diabéticos en el exterior y en poco tiempo estará en etapa de pruebas clínicas en nuestro país”.

El desarrollo consiste en conectar el monitor continuo de glucosa y la bomba de insulina mediante algún algoritmo de control automático, en cuyo desarrollo se trabaja en la UNLP en colaboración con otros grupos nacionales y del exterior. “El objetivo del páncreas artificial es dotar a las bombas de insulina que utilizan sobre todo los pacientes con diabetes tipo 1 (aunque en menor medida aún en nuestro país), de la inteligencia necesaria para que ellas decidan por sí mismas la cantidad de insulina justa y necesaria para un paciente”, explicó Garelli.

“La idea es acompañar los avances médicos con tecnología apta para el tratamiento de la enfermedad. A lo que buscamos llegar es que a medida que avance hacia un dispositivo ambulatorio, este le permita al paciente diabético hacer una vida normal y liberarse de la sobrecarga del control manual de los niveles de glucosa, y por sobre todo que evite situaciones de riesgo como los eventos de hipoglucemia severa”, explicó el Ingeniero Fabricio Garelli.

Los otros dos platenses premiados

En el caso de Muravchik, recibió el Premio Consagración con el que la ANCEFN homenajea a los exponentes de “la actividad científica excepcional” desde 1900. “Es el reconocimiento de los pares a una trayectoria que no se basa solamente en algún momento de lucidez sino en un esfuerzo continuado”, expresó el experto, y agregó: “Me he dedicado al procesamiento estadístico de señales y tuve la oportunidad de aplicar mis ideas en campos tan variados como neurociencias, comunicaciones, aeroespacio, bioingeniería, agricultura, geofísica e industria”.

Scóccola, por su parte, recibió el Premio Estímulo que la ANCEFN concede desde 2006 a investigadores de hasta 40 años de edad con méritos demostrados, que desarrollan su trabajo científico o tecnológico en el país. En su caso, se subrayan sus aportes en el campo de la cosmología. Cabe destacar que nueve de los diez galardonados en la edición 2016 son profesionales del CONICET.

Publicado en Info Blanco Sobre Negro