Desde que se estableció en Panamá el Sistema Nacional de Investigación (SNI), en diciembre de 2007, ha ido aumentando el número de profesionales dedicados a realizar estudios científicos y a divulgar sus hallazgos en revistas especializadas, libros, congresos y que, incluso, han generado patentes.

Anualmente, el SNI invierte un millón 300 mil dólares en estos esfuerzos, que además contribuyen a capacitar recurso humano en ciencia y tecnología, elementos indispensables para la solución de los problemas locales y el desarrollo del país.
En un acto realizado ayer, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) reconoció la labor de 21 investigadores de distintas instituciones y les concedió sus membresías de reingreso al SNI. Sus trabajos corresponden a varias ramas, como c iencias naturales e ingeniería, c iencias médicas y de la salud, c iencias agrícolas y h umanidades, y c iencias sociales y administrativas.

En un video se mostraron ejemplos de los trabajos que hacen estos científicos, como estudiar las plantas en busca de productos naturales útiles para el ser humano, y la hipertensión y embarazo.

También aparecía Richard Cooke, hablando sobre sus investigaciones arqueológicas, como las realizadas en Cerro Juan Díaz, en la península de Azuero, y donde el principal hallazgo fue el de un grupo de entierros que abarcan 2 mil años de antigüedad y que indican cómo los indígenas trataban a sus muertos.
El video destacaba la contribución de los estudios científicos en la formación de estudiantes, no solo en una especialidad, sino también como investigadores.

“Panamá ha hecho una gran inversión en su capital físico y ha crecido con sudor y trabajo, pero ahora nos toca invertir más en el capital humano para crear riqueza y hacer avanzar a nuestro país, más por la inspiración, por la creación y las nuevas ideas”, dijo Jorge Motta, director de la Senacyt, durante la ceremonia. “La investigación, la innovación y las tecnologías que podamos desarrollar y entender serán las que van a liberar el potencial, la rentabilidad de todos los activos que tiene el país”.

Por otro lado, Azael Saldaña, miembro del SNI, mencionó que no hay país con una economía sólida y diversificada que no tenga a la vez indicadores de ciencia y tecnología avanzados. “Hay tres indicadores esenciales: el porcentaje del PIB que se invierte en actividades de ciencia y tecnología, el número de personas dedicadas a ciencia y tecnología respecto a la población del país, y el porcentaje de esas personas que laboran en una industria, universidad o centro de investigación”. Actualmente, el SNI está conformado por 83 miembros. “Esta masa crítica de científicos está potenciando la labor científica en Panamá, sin embargo, la tarea apenas se inicia”.

Saldaña hizo hincapié en la necesidad de “insistir en la búsqueda de recursos económicos internacionales”, de involucrase más con grupos extranjeros de excelencia científica, y la importancia de la colaboración y el acercamiento con los científicos del interior del país. “Debemos lograr que la empresa privada entienda la importancia de innovar y los efectos negativos de la sola compra de tecnología”.

También mencionó que los logros de los miembros del SNI en publicaciones son tangibles, pero no son suficientes, ya que es necesario que se esfuercen más en dar a conocer los resultados y la importancia de sus investigaciones a la población, de manera sencilla.

“La ciencia es competitiva, pero nuestro pequeño país no requiere de islas de investigación, mas bien de grupos multidisciplinarios que aprovechen al máximo los recursos y se enfoquen únicamente en impulsar la ciencia en Panamá. Debemos involucrarnos más con científicos de otras regiones del país, e invitarlos a formar parte de nuestros proyectos de investigación”.

Publicado en La Prensa