Una nueva era. El dispositivo será puesto en órbita el próximo 15 de setiembre, pero entidades peruanas ya acceden a la “constelación francesa” de la empresa Airbus Defence and Space. Imágenes desde el espacio que distinguirán objetos de 70 centímetros a más se utilizarán en control de desastres naturales, lucha contra el narcotráfico, la tala y la minería ilegal.

La mañana del lunes 15 de agosto, horas después del sismo de Arequipa, el Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales (CNOIS) recibió un pedido urgente. La solicitud llegaba desde el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), entidad que requería fotografías desde el espacio para evaluar los daños generados por el temblor.

De inmediato, al reconocer que el pedido era de máxima prioridad, los operadores del CNOIS se comunicaron con la empresa francesa Airbus Defence and Space, proveedor que diseñó el sistema satelital adquirido por el gobierno peruano en abril del 2014.

Airbus envió la orden a uno de sus satélites gemelos Pléiades, cuyo instrumento de observación permite diferenciar desde el espacio objetos con un tamaño de 50 centímetros. Tras posicionarse sobre espacio aéreo nacional, el dispositivo tomó las imágenes de la zona afectada y el material se remitió a Indeci de inmediato.

En otras circunstancias, si nuestro país no contara con acceso al satélite francés, Defensa Civil hubiera tardado al menos ocho días en obtener las fotografías requeridas, afirma el coronel FAP Edgar Guevara Contreras, jefe de Operaciones del CNOIS.

En aquel escenario, al demorar la evaluación de daños, también se hubiera retrasado la respuesta de las autoridades.

La constelación

Además de un satélite propio, llamado PerúSAT-1, cuya puesta en órbita ha sido programada para este 15 de setiembre, nuestro país también adquirió el derecho de acceder a toda “una constelación” francesa de dispositivos espaciales (ver infografía).

Para la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida), el lanzamiento del PerúSAT marcará un hito en la historia nacional, pero trabajar con las imágenes generadas por otros dispositivos ya es todo un logro.

El general FAP Carlos Rodríguez Pajares, jefe institucional de Conida, asegura que a las entidades del sector público ya se han entregado unas 1,500 imágenes tomadas por la constelación de la empresa Airbus, lo que ha permitido aumentar las capacidades operativas de los ingenieros del CNOIS.

En total son seis satélites, además del PerúSAT, los que proveerán de material al centro de operaciones ubicado en Pucusana. Guevara Contreras explica que estos se agrupan en tres constelaciones de satélites gemelos: Pléiades 1A y 1B, Spot 6 y 7, además de Terrasar-X y Tandem-X.

Los dos primeros son satélites ópticos submétricos de 0.5 metros de resolución. Los Spot son equipos métricos de 1.5, mientras que Terrasar y Tandem son radares. PerúSAT también es un satélite submétrico, pero con una capacidad de 0.7 metros.

En conjunto, todos ellos permitirán obtener imágenes en distintas condiciones y con fines diversos, superando a veces sus propias limitaciones. Los aparatos ópticos, que necesitan de luz solar, no visualizan sus objetivos de noche o en cielos muy nublados, como sí lo hacen los radares

Los beneficios

¿Cuáles son las ventajas de tener un satélite submétrico? Según explica Guevara Contreras, lo valioso de una imagen satelital es su nivel de detalle. “Tener un satélite submétrico con una resolución de 0.7 metros significa que podemos discriminar objetos de más de 70 centímetros, como vehículos, aeronaves, pistas de vuelo, trochas o viviendas”.

En las imágenes que Indeci recibió de Arequipa, que se tomaron con el satélite de 0.5, se observan con precisión las casas derrumbadas en los distritos de la provincia de Caylloma, las carreteras interrumpidas por rocas, las vías disponibles para llevar ayuda humanitaria, entre otros detalles de utilidad para atender la situación de emergencia.

Las imágenes satelitales, sin embargo, no solo se aprovecharán por su alta definición, sino que tendrán múltiples niveles de procesamiento según los requerimientos de las entidades solicitantes. Esto permitirá que sean aprovechadas por distintos sectores, entre ellos Agricultura, Transporte y Seguridad Nacional.

El general FAP Rodríguez Pajares, a modo de ejemplo, señala que el PerúSAT podrá detectar las “bandas espectrales”. Según explica, cada objeto tiene un comportamiento particular ante la radiación solar (reflexión, absorción o transmisión), cualidad que será reconocida por el instrumento óptico del satélite.

Con esa capacidad se pueden diferenciar, desde el espacio, las plantaciones de coca y de café, los sembríos contaminados y los saludables, la vegetación real o la simulada (camuflaje de hule), entre otras superficies específicas.

Entre otros usos concretos, PerúSAT permitirá realizar monitoreo ambiental, como medir el avance de la minería y la tala ilegal, y además cuantificar el retroceso de glaciares. También se podrán identificar rutas de contrabando y reconocer sembríos ilegales en regiones concretas.

El satélite, además, podrá mapear las zonas declaradas en emergencia, como es el caso del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), donde aún existen remanentes subversivos.

Las imágenes espaciales también generarán información útil en gestión y planeamiento urbano, en control de desastres, exploración minera y petrolera, monitoreo de cultivos, gestión de suelos, monitoreo y control de monumentos históricos, entre otros tópicos.

Todas las imágenes del satélite están georeferenciadas, de tal forma que en ellas se podrá reconocer la ubicación exacta que los objetos ocupan en el planeta, a diferencia de lo que ocurre con los servicios gratuitos de uso común. Esto facilitará la intervención de las entidades competentes.

Características

Cuando el PerúSAT se encuentre en órbita, dice el coronel FAP Guevara Contreras, una de sus primeras acciones será mapear el territorio nacional.

El equipo tiene capacidad para tomar unas 300 imágenes durante cada recorrido a la Tierra, 25 de ellas mientras se encuentra sobre espacio peruano. Cada una de esas tomas tendrá como mínimo 14.5 kilómetros de ancho. El largo dependerá del “barrido” programado.

Ubicado a casi 700 kilómetros de la superficie terrestre, el satélite se desplazará siete kilómetros por segundo. A esa velocidad podrá recorrer la Tierra unas 15 veces por día, con 102 minutos de intervalo entre cada órbita. Atravesará espacio peruano como máximo cuatro veces al día, pero cada uno de estos “sobrevuelos” durará entre 2 y 12 minutos.

Ese es el tiempo que el satélite tendrá para descargar su información en la antena de la estación terrena y recibir las nuevas órdenes. Según Guevara Contreras, en ese plazo no solo se programan las imágenes a capturar, sino las maniobras para poner el aparato en una órbita segura.

“Puede ocurrir que exista el riesgo de colisión con basura espacial. En ese caso se tienen que realizar las maniobras que mejoren las condiciones de supervivencia. Una vez pasado el peligro, el satélite regresa a su órbita habitual”, explica.

Por la cantidad de combustible con que fue cargado, el PerúSAT-1 tiene un tiempo de vida estimado de 10 a 13 años. En el 2026, añade Guevara, el CNOIS deberá programar el satélite para que se coloque en una órbita de autodestrucción. Ese será su fin.

Ministerio de Defensa de nuevo gobierno anunció que auditará ejecución del contrato de compra del satélite
El 29 de agosto pasado, el ministro de Defensa, Mariano Gonzales, se presentó ante la Comisión de Defensa del Congreso y anunció que se auditará la ejecución del contrato de compra del satélite PerúSAT-1.

El funcionario precisó que ya se tienen las indagaciones sobre los actos previos a la firma del documento, pero restan las conclusiones de la etapa de ejecución.

El congresista Carlos Tubino recordó que el lanzamiento estaba previsto para abril de este año, pero se postergó hasta el 15 de setiembre.

La Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida) respondió que el lanzamiento se puede realizar hasta febrero del 2017. No obstante, una comisión de la entidad ya se encuentra en la Guayana Francesa coordinando la puesta en órbita.

Cronología

El 17 de julio del 2006, mediante Ley Nº 28799, se declara de interés la implementación del Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales (CNOIS).

En febrero del 2007, la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida) inicia la elaboración del proyecto de inversión pública.

Entre julio del 2009 y julio del 2013 se aprueban los estudios para comprar un satélite submétrico.

El 24 de abril del 2014 se firma el acuerdo de compra de un satélite con Francia. El PerúSAT-1 se lanzará el 15 de setiembre de este año.

Publicado por Fernando Leyton en La República