Científicos franceses emprendieron una expedición junto a investigadores panameños por el trópico del istmo. El objetivo: recolectar mariposas nocturnas, mejor conocidas como polillas, para estudiar su biodiversidad en el país.

Así, durante 12 días, cinco especialistas en entomología, biología molecular y biociencias ingresaron al bosque en los parques nacionales de Santa Fe y de Cerro Hoya (ambos en Veraguas), así como en el Parque Nacional Volcán Barú y la Reserva Forestal de Fortuna (en Chiriquí).La travesía se realizó desde el 24 de agosto hasta el 5 de septiembre.

Los resultados han sido muy favorables, señalan los miembros de la expedición que estuvo conformada por los panameños Luis Ureña y Eric E. Flores, director y coordinador de investigación y proyectos, respectivamente, de la Fundación Panama Wildlife Conservation Charity (PWCC) establecida en Londres, Inglaterra; y los entomólogos franceses Jérôme Barbut, Antoine Lévêque y Benoît Vincent, del laboratorio de entomología del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de Francia.

También formó parte de este proyecto el entomólogo panameño Alonso Santos, del Museo de Invertebrados G.B. Fairchild de la Universidad de Panamá (UP).

Como fruto de las giras, los científicos pudieron colectar un estimado de miles de mariposas nocturnas, indica Flores.

Para lograr la recolección, los científicos colocaron bombillas LED alimentadas por baterías de ion litio, y colocaron también una trampa de luz que constaba de una pantalla blanca iluminada con un bombillo de vapor de mercurio, alimentado por un generador eléctrico a gasolina.

“Fue muy impactante ver cómo la malla blanca que se colocó para que se posaran se iba llenando a medida que pasaban las horas, hasta quedar completamente cubierta. Observar en detalle los rasgos morfológicos, las diversas formas de las alas y, por supuesto, los colores y diseños fue excepcional. Es interesante analizar la enorme biodiversidad que se encontraba frente a nuestros ojos, y saber que muchas de esas mariposas probablemente nunca antes habían sido observadas por el ser humano, ni mucho menos descritas para la ciencia”, comenta Flores.

Con este tipo de iniciativas, la PWCC busca promover proyectos para que más científicos puedan venir a Panamá y formen sinergias con investigadores panameños, indica Ureña.

“Nuestra organización aporta información valiosa con respecto a la biodiversidad de Panamá, mas aun cuando nuestros recursos naturales están bajo la constante presión humana. Esperamos que con proyectos como este, podamos despertar el interés de los panameños por la conservación ambiental, y así tomar conciencia y acciones que se reflejen en la protección de nuestro ambiente”.

La expedición científica fue una iniciativa que surgió por un acuerdo entre la PWCC, y el MNHN, en colaboración con el Museo de Invertebrados G.B. Fairchild de la UP.

De gira en búsqueda de polillas

Los entomólogos franceses Jérôme Barbut, Antoine Lévêque y Benoît Vincent, del laboratorio de entomología del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de Francia, en compañía de los científicos panameños Luis Ureña y Eric E. Flores, director y coordinador de investigación y proyectos, respectivamente, de la Fundación Panama Wildlife Conservation Charity (PWCC), recorrieron el trópico panameño en búsqueda de mariposas nocturnas, o polillas.

Consiguieron recolectar un gran número de ejemplares luego de recorrer los parques nacionales de Santa Fe y de Cerro Hoya (en Veraguas), así como el Parque Nacional Volcán Barú y la Reserva Forestal de Fortuna (en Chiriquí).

Aunque no poseen una cifra exacta de cuántas especies recolectaron, estiman que está por el orden de las miles, comenta Lévêque, quien agrega que ahora, desde el MNHN en Francia prepararán unas listas preliminares de las especies.

Sobre la travesía, Vincent explica que se ha tratado de una de las expediciones más exitosas en que él y sus dos colegas del MNHN han participado desde los últimos 20 años, tomando en cuenta los tipos de bosque visitados, las cantidad de muestras, el número de especies y la diversidad encontrada en los sitios.

“Fue sumamente importante haber podido visitar un área bastante inaccesible en el Parque Nacional Cerro Hoya, donde se organizó la logística que nos permitió estar a un poco más de mil 500 metros en un macizo del parque durante tres noches consecutivas. En este parque nacional colectamos muchas especies, siendo varias de las familias Apatelodidae y Limacodidae, donde esperamos describir especies nuevas”.

Así mismo, el entomólogo agregó que las expediciones al Parque Nacional Santa Fe y la Reserva Forestal de Fortuna fueron cruciales debido a que en esos sitios se habían realizado muy pocas expediciones, si se compara con las que se han realizado en el Parque Nacional Volcán Barú.

Los científicos consideran que varias de las muestras obtenidas en el Parque Nacional Santa Fe podrían convertirse en nuevas especies para la ciencia, recalca Barbut. “Las observaciones preliminares nos dan una alta probabilidad de que se hallan descubierto nuevas especies en la familia Noctuidae, en particular el género Fracara.

Del Parque Nacional Volcán Barú, por ejemplo, los científicos destacan que lograron alcanzar los 3 mil metros de altitud, donde realizaron un muestreo entomológico en esa altitud utilizando un nuevo sistema de luz LED y baterías de ion litio.

En palabras de Lévêque, dicha expedición hará posible un aporte único a la biodiversidad global y de Panamá.

Publicado en La Prensa