Un equipo de investigadores panameños y extranjeros ha descubierto una nueva especie de mosca, la cual es parásita de hormigas. Su dieta consiste en las larvas de una hormiga que cultiva hongos.

Se trata de la especie de mosca Pseudogaurax paratolmos Wheeler, que se alimenta de las larvas de la hormiga Apterostigma dentigerum.

La mosca fue descrita por los panameños Cely González, bióloga con orientación en microbiología y parasitología (primera autora); el biólogo Hermógenes Fernández-Marín, doctor en biología; y el entomólogo Roberto Cambra; así como por el estadounidense William Wcislo, y el canadiense Terry Wheeler, también entomólogos.

González es estudiante de doctorado en biotecnología del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat), donde el investigador Fernández-Marín es su tutor.

Cely González es estudiante de doctorado en biotecnología del Indicasat. CORTESÍA/Cely González
El hallazgo, que forma parte del trabajo de tesis doctoral de González, fue publicado recientemente en la revista Annals of the Entomological Society of America.

Cambra es investigador del Museo de Invertebrados de la Universidad de Panamá; Wcislo, subdirector del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales; y Wheeler, director del Lyman Entomological Museum de McGill University.

Esta es la primera especie de la familia Chloropidae reportada como ectoparásito –organismo que vive en el exterior de otro y se beneficia de la relación– de hormigas cultivadoras de hongos.

De acuerdo con González, fue un descubrimiento que no se esperaba. Sin embargo, uno de los objetivos de su tesis es describir las poblaciones de los “enemigos naturales” de las Attini (usando como modelo las Apterostigma). Las Attini son una tribu de hormigas que cultivan hongos en simbiosis mutualista.

El doctor en biología Hermógenes Fernández-Marín es el tutor de Cely González. LA PRENSA/Archivo
La publicación del hallazgo es, según la investigadora, “una gran alegría y motivo de satisfacción saber que nuestro esfuerzo y trabajo puede mostrarse ante la comunidad científica internacional y que sea recibido de tan buena manera”.

A su juicio, este descubrimiento muestra que la información básica que se pueda aportar sobre cualquier organismo es de suma importancia para nuevas investigaciones. “Es de gran valor contribuir con datos nuevos sobre nuestra diversidad”.

Los insectos representan más del 60% de la biodiversidad del planeta Tierra y dentro de los insectos, las moscas (del orden Díptera) son el tercer grupo más diverso con más de 150 mil especies descritas, añade Fernández-Marín.

“El descubrimiento de una nueva especie de mosca es muy probable si trabajas en lugares o países tan ricos en diversidad biológica, y con limitadas revisiones de su biodiversidad existente, como Panamá”.

Moscas que comen hormigas

El hallazgo en Panamá de una nueva especie de mosca, la cual es parásita de hormigas, ocurrió por casualidad, explican los biólogos científicos Cely González y Hermógenes Fernández-Marín, estudiante e investigador del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat), respectivamente.

Este descubrimiento es interesante y gracioso a la vez, afirma González. “Lo interesante: yo desarrollo mi tesis doctoral con el doctor Fernández-Marín, experto en hormigas y en la forma en que manejan sus enfermedades. Mi trabajo se basa en explicar cómo estas hormigas cultivadoras de hongos (género Apterostigma) logran manejar las coinfecciones dentro del nido, y cómo interaccionan diferentes tipos de parásitos: macroparásitos (los cuales son parasitoides, insectos parasitando insectos) y microparásitos (por lo general son bacterias, virus, hongos patógenos y nemátodos) dentro del mismo hospedero. Lo gracioso: el primer paso del método científico es la observación, y este paso básico fue lo que nos llevó a este descubrimiento. Buscando parasitoides dentro del nido, encontramos la nueva mosca ectoparasitoide (insecto parásito de otro, que pone sus larvas sobre el hospedero)”.

La bióloga comenta que al iniciar la observación solo había encontrado larvas sobre larvas de hormiga. “No sabíamos qué eran. Las logré criar en el laboratorio dentro de los nidos de las hormigas, con lo que desarrollamos parcialmente su ciclo de vida, y luego de tres semanas emergieron las moscas Pseudogaurax”.

Las moscas dentro del grupo Chloropidae (del orden Diptera), a las que pertenece la Pseudogaurax paratolmos, son primariamente depredadoras, explica el biológo Fernández-Marín, quien por primera vez dirige un estudio sobre moscas.

Sin embargo, las larvas de las moscas son las depredadoras y no los adultos. “De hecho, en el caso de nuestro estudio, son las larvas de la mosca Pseudogaurax paratolmos quienes son las depredadoras de las larvas de hormigas”.

Hormiga obrera de ‘Apterostigma dentigerum’ cargando una larva de hormiga infectada con la larva de la mosca parasitoide, ‘Pseudogaurax paratolmos’. Aparentemente, las hormigas son incapaces de detectar las larvas enferma y cuidan las larvas parásitas. CORTESÍA/Hermógenes Fernández-Marín
Fernández-Marín añade que Pseudogaurax paratolmos es definida como un parasitoide porque su estilo de vida requiere dependencia especializada del hospedero (en este caso, las larvas de hormigas), un desarrollo larval sincronizado con el desarrollo larval de la hormiga, y mantienen vivo al hospedero mientras lo comen, y lo comen casi completo.

Particularidad

De acuerdo con el científico, las moscas constituyen un grupo muy diverso, pues se han identificado unas 35 mil especies en América.

Las moscas también son muy diversas en sus dietas. Se conoce solo tres grupos de moscas que son capaces de depositan o ovipositar sus huevos o larvas en hormigas adultas o juveniles. “Esto es muy curioso porque las hormigas representan el grupo más abundante en las zonas tropicales, en términos de su biomasa, por lo cual debería ser un importante recurso para depredadores, parásitos o parasitoides.

Sin embargo, conocíamos solo tres grupos de moscas que atacan hormigas. Con nuestro estudio ampliamos a un cuarto grupos de moscas que atacan como parasitoides de las hormigas”, explica Fernández-Marín.

El entomólogo Terry Wheeler, colaborador de este estudio, había publicado en su libro Manual de Dipsteras de América Central que la familia Chloropidae tiene pocos representantes en Centroamérica.

Esto significa que esta familia tiene aún otras especies desconocidas, plantea González. “Nosotros en este trabajo proporcionamos información sobre un cambio en su hábito, de depredador de huevos de insectos solitarios a ectoparásito de las hormigas”.

Este estudio, como cualquier otro, refleja que “nuestra diversidad es muy amplia, y que cuando creemos que estamos avanzando, apenas estamos empezando. De los insectos en general se conoce muy poco, sin embargo, en otros lugares se están tomando en cuenta para descomposición, manejo de desechos y como biocontroladores”, afirma González.

La Prensa