El Dr. Sebastián Apesteguía, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), fue el encargado de presentar a “Gualicho”, dinosaurio carnívoro de la Patagonia hallado recientemente, cuyo descubrimiento fue publicado en la prestigiosa revista científica PLOS ONE.

El título del trabajo en inglés fue “An unusual new theropod with a didactyl manus from the Upper Cretaceous of Patagonia, Argentina” (Un inusual terópodo nuevo con manos de dos dedos, procedente del Cretácico Superior de Patagonia).

En la presentación del hallazgo, realizado en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), se descubrió una réplica de “Gualicho”, donde estuvieron presentes el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MinCyT), Dr. Lino Barañao, y el presidente del CONICET, Dr. Alejandro Ceccatto.

“Este suceso inscribe un nuevo capítulo en la fascinante historia de los hallazgos de dinosaurios. Felicito a los investigadores argentinos y de otros países que hicieron posible este esfuerzo de 17 años, donde se conjugaron elementos virtuosos de diferente tipo”, manifestó el presidente del Consejo.

En tal sentido, enumeró, por un lado, el extraordinario laboratorio natural que encarna la Patagonia para nuestros científicos paleontólogos. Además, se refirió al nivel de profesionalismo alcanzado en los últimos años por la paleontología argentina y mencionó la fructífera colaboración internacional que caracterizó a este descubrimiento –“que siempre es un beneficio extra para Argentina”, dijo-; y por último, indicó la cooperación que se dio entre distintas instituciones internas de Argentina, como Fundación Azara, CONICET, la Secretaría de Cultura de la Provincia de Río Negro (de Argentina) y el Dinosaur Institute de Los Angeles County Museum y la Sección de Ciencias de la Tierra del Field Museum of Natural History de Chicago (de Estados Unidos). “Espero que se sigan produciendo hechos novedosos como este desde la Patagonia”, concluyó.

En la misma línea, el Dr. Barañao destacó que la importancia de la Paleontología como disciplina radica en que “reitera la validación de la Teoría de la Evolución, que no está de más porque es la teoría más fuerte de la biología y una perspectiva evolutiva fundamental”. También, dijo que los dinosaurios son un factor de importancia para las provincias, ya que representan una fuente de turismo. “La paleontología –expresó por último- es la manera más directa que tenemos de vincular a los jóvenes con la ciencia, la vidriera más atractiva para ellos”.

Características

El espécimen hallado consiste en un esqueleto parcial de un terópodo de unos 6 metros de longitud que comprende vértebras de la espalda, parte de la cola, el omóplato (escápula y coracoides) y brazo completo izquierdo, partes de la pelvis, así como partes de ambas piernas.

Un punto importante del descubrimiento consistió en que gran parte del espécimen se halló articulado, arqueado hacia arriba y con sus costillas ventrales (gastralia) articuladas.

La identidad de “Gualicho” está muy ligada a la del africano Deltradromeus. Sin embargo, este dinosaurio tampoco ha sido confiablemente asignado a alguno de los grupos conocidos de terópodos, ya que posee características mixtas entre los dos mayores grupos de carnívoros: los ceratosaurios y los tetanuros. Con estos últimos, “Gualicho” comparte la forma de la mano, la que se ve fuertemente reducida y el tercer dedo se preserva apenas como una aguja de hueso, del mismo modo en que se observa en megaraptores y tiranosaurios, aunque todos ellos lo habrían adquirido en forma paralela e independiente, no por herencia de un ancestro en común.

Esto permite inferir a los científicos que es posible que “Gualicho” sea parte de los neovenatóridos, un grupo emparentado con los gigantescos carcarodontosáuridos, los mayores dinosaurios carnívoros del hemisferio sur.

En la zona en la que se descubrió este dinosaurio afloran rocas de unos 90 millones de años de antigüedad, conocidas como Formación Huincul, depositadas a principios del Cretácico Superior, en una época en que convivían los mayores de todos los dinosaurios herbívoros del mundo, como los titanosaurios, junto con rebaquisáuridos de tamaño mediano, veloces iguanodontes que escapaban de carnívoros de todo tipo, desde pequeños emplumados hasta colosales carcarodontosáuridos, y en el medio terópodos medianos como los abelisáuridos y ahora, “Gualicho”.

Cabe destacar que los materiales fósiles originales de “Gualicho”, así como la mayoría de los fósiles procedentes del Campo de Violante se hallan depositados en el Museo Patagónico de Ciencias Naturales, de General Roca, y algunos en el Museo Provincial Carlos Ameghino, de la ciudad de Cipolletti, Río Negro. Fuente Conicet Argentina. @prensaantartica

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