Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) descubrieron dos nuevas especies de anfibios en el país, a través de la investigación de especies que forma parte del Proyecto ‘Arca de Noé’, financiado y apoyado por el gobierno nacional a través de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt).

Las nuevas especies de ranas fueron descubiertas en una de las regiones más inexploradas del Parque Parque Nacional Llanganates, un área protegida que se encuentra situada entre las provincias de Cotopaxi, Tungurahua, Pastaza y Napo.

Se las nombró Cutín de los Llanganates (Pristimantis Llanganatis) y Cutín de Yánez (Pristimantis Yanezi), esta última, en honor al Director del Museo ecuatoriano de Ciencias Naturales, Mario Yánez, por su contribución al estudio de los anfibios del Ecuador.

María José Navarrete, tesista de la carrera de Ciencias Biológicas de la PUCE, fue quien estuvo a cargo de la investigación y manifestó que estas especies tienen una apariencia única, su piel aparenta estar cubierta de espinos que le servirían como camuflaje para pasar desapercibido ante sus depredadores.

“Las ranas son del género Pristimantis y se caracterizan por tener un desarrollo directo, no tienen un estado larval, ni atraviesan por un proceso de metamorfosis, sino que salen directamente del huevo. Este género tienen una morfología muy peculiar”, señaló Navarrete en declaraciones recogidas en un boletín de prensa.

Ella además explicó que el proceso de descubrimiento de nuevas especies se divide en varias etapas. La primera consiste en ir al campo a explorar para lo cual se organizan varios equipos que se encargan de recolectar las especies, posteriormente, se realiza en los anfibios  un análisis genético y morfológico que permite determinar si se trata de una nueva especie.

“Es muy gratificante haber descubierto las nuevas especies antes de terminar mi carrera. Todos estamos en capacidad de hacerlo y más gracias a los últimos proyectos que se han abierto y la facilidad de financiamiento que permite a los estudiantes acceder a estos programas que permitirán que se genere un desarrollo científico en el país” aseguró la estudiante.

 

Ecuador es considerado uno de los países más megadiversos del mundo, gracias a su ubicación geográfica, lo cual le ha permitido tener las más variadas formas de vida, flora, fauna y microrganismos en su ecosistema. El descubrimiento de nuevas especies permitirá que se apliquen programas de conservación que sean efectivos para preservar animales que se encuentren en peligro de extinción.

Uno de estos programas es Arca de Noé que se inició en el 2008 y que hasta el momento ha generado 73 publicaciones científicas, convirtiéndose en uno de los más productivos del país.

Santiago Ron, científico investigador y curador de Museo de Zoología de la PUCE, quien también ha sido partícipe del descubrimiento de nuevas especies de ranas en el país,  manifestó que varias son las especies que se encuentran en peligro por lo que los programas de conservación son sumamente importantes.

“La PUCE tiene un programa de conservación ex situ de anfibios denominado ‘Balsa de los sapos’ que es un laboratorio donde se mantienen un aproximado de 1800 ranas vivas que se utilizan con fines de conservación e investigación científica, siendo uno de nuestros aportes para la conservación de la biodiversidad del país”, expresó el científico.

Según Ron al conservar estas especies se tiene una reserva de compuestos presentes en su piel que poseen propiedades antibióticas, antifúngicas y antibacterianas que más adelante podrían ser utilizadas en medicinas contribuyendo al bienestar del ser humano.

Andes