Investigadores internacionales lideran los grupos. El proceso, de una semana, se realiza en Uninorte.

“Todos los seres humanos llevamos un científico por dentro cuando nos hacemos preguntas de nuestro entorno”, comentaba ayer Daniel Cruz, investigador del Instituto Max-Planck-Gesellschaftk, de Boston, ante a un grupo de 20 jóvenes integrantes del club de ciencia llamado ‘Leyendo el Universo a través de la energía’.

Mientras Cruz hablaba, en otros laboratorios también se reunían grupos en torno a otros temas, en un proyecto que busca acercar la ciencia a más de estudiantes de 100 Barranquilla y el Atlántico.

El proceso hace parte de Clubes de Ciencia Colombia (CdeC-Col), un programa educativo que busca despertar en jóvenes colombianos su pasión por la ciencia y la tecnología. Además, el objetivo  apunta a crear una red internacional de colaboración académica que beneficie del desarrollo social y económico del país. A esta iniciativa se vinculó Barranquilla, a través de la Universidad del Norte, con el apoyo de la Gobernación del Atlántico y la participación de varios colegios públicos y privados.

De regreso a los clubes, Daniel Cruz, quien es experto en energías y síntesis de nuevos materiales, empezó el trabajo con su grupo hablando del lugar de la Tierra en el Universo, cómo se mueve el Sistema Solar e incentivando las preguntas en los estudiantes a partir del conocimiento existente.

“La idea es que se pregunten cuáles son las problemáticas de energía que hay en su entorno; por qué las energías renovables son más viables que las no renovables, entre otros puntos”, señala Cruz, quien agrega que los estudiantes en el proceso crearán celdas solares con materiales comunes.

“Haremos una celda solar con jugo de mora porque es algo curioso, para derribar el imaginario de que este tipo de tecnologías son muy complicadas y sofisticadas”.

Proyecto ‘IDEAS’

El nombre completo de este club es ‘Interacción para el desarrollo de sistemas aeronáuticos y aeroespaciales’  –Ideas–. En la primera jornada, el grupo estuvo atento a las indicaciones de Jaime Chaquea, director técnico de la U. RWTH Aachen, quien relató cómo se formaron los conocimientos antiguos sobre la astronomía, antes de hablar de aeronáutica.

“Debemos recordar que el conocimiento que vamos a compartir es la herencia de miles de años de experiencia en la historia del ser humano”, comentó, mientras mostraba a los jóvenes curiosos astrolabios, sextantes, un reloj de arena, entre otras réplicas de objetos antiguos que fueron usados para estudiar el cielo. Para Chaquea, a partir de ese recorrido por la historia, los estudiantes se adentraban en las bases de la aeronáutica y lo aeroespacial.

Una de las estudiantes de este club fue María Camila Celedón, de la Institución Educativa Betania Norte, quien expresó públicamente que estos temas la fascinaron siempre. “Vi muchos documentales que me despertaron la incógnita  sobre los temas del espacio y acá tengo la oportunidad de sacar esa científica interna que tengo dentro”.

Mauricio Pardo, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica  de Uninorte, comenta que en el transcurso de la semana el club desarrollará lanzamientos de cohetes.

Además de las temáticas anteriores se están realizando otros tres clubes: uno sobre física y computadoras, otro que se titula ‘Separando mezclas y sus aplicaciones industriales’, y por último, el que aborda el proceso de creación de videojuegos. Los estudiantes presentarán los resultados de cada proceso este sábado.

El Heraldo