Durante una jornada organizada por EPAC, se dieron a conocer algunas de las novedades de los proyectos del Plan Espacial Nacional y se mostraron casos concretos de usuarios de estas tecnologías desarrolladas en el país.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) está finalizando la actualización del Plan Espacial Nacional (PEN) para el período 2016-2027, que será presentado en el corriente año al Poder Ejecutivo Nacional. En este marco, el Encuentro Permanente de Asociaciones Científicas (EPAC) organizó una jornada junto a investigadores de la agencia espacial argentina, centros del sistema nacional de investigación, desarrolladores de tecnología y usuarios de imágenes satelitales, donde se adelantó el avance de algunas de las novedades más importantes que se van a conocer en los próximos meses, como la finalización de la construcción de los satélites de la Misión SAOCOM, las pruebas con vehículos experimentales como parte del desarrollo del lanzador argentino de satélites Tronador II y “los satélites de arquitectura segmentada”, un nuevo concepto en misiones satelitales.

En el evento participaron especialistas de la CONAE junto a otras instituciones como la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), Investigación Aplicada (INVAP), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y SUR Emprendimientos Tecnológicos.

La convocatoria surgió de EPAC, una entidad que agrupa a 40 sociedades científicas y más de 10.000 investigadores de la Argentina, conformada en 2015 para debatir sobre el futuro de la ciencia y demandar políticas de largo plazo en la materia, afirmaron Susana Hernández y Cristina Cambiaggio en representación de la institución, durante la apertura del evento.

Fernando Hisas, gerente de proyectos de la CONAE, explicó que uno de los principales objetivos del Plan Espacial Nacional es acompañar el desarrollo tecnológico nacional junto al conjunto del sistema científico tecnológico argentino, y así generar el conocimiento y la infraestructura tecnológica necesarias para que los sectores socio-económico-productivos del país tengan acceso, en las mejores condiciones, a la información que la tecnología espacial puede ofrecerles para incrementar su productividad y competitividad. Al respecto, destacó el lanzamiento del SAC-D / Aquarius, realizado en 2011 junto con la NASA y que permitió, por primera vez, generar un mapa actualizado de la salinidad superficial global de mares y océanos. Cabe destacar que este fue el cuarto satélite que realizó la Argentinacon la NASA como socio principal.

“El SAC-D / Aquariuses el proyecto más importante que hicimos con la NASA. Es un ejemplo interesante de cooperación internacional, donde también participaron las agencias espaciales de Brasil, Italia, Canadá y Francia”, señaló Hisas. En la Argentina se construyó la plataforma del satélite, con el INVAP como principal contratista. Además el proyecto motivó el desarrollo de tecnología nacional para la construcción de paneles solares que antes se fabricaban en el exterior.

Próximos lanzamientos

Mientras se avanza en la construcción de los dos satélites de observación de la Tierra SAOCOM 1A y SAOCOM 1B, que la Argentina lanzará en 2017 y 2018, respectivamente, Hisas adelantó que ya se está planificando la segunda generación de esta misión.

“SAOCOM es, probablemente, uno de los desarrollos tecnológicos más importante que se encararon en la Argentina, de punta a nivel internacional, que suma el trabajo de la CONAE y de todo el sistema científico y tecnológico nacional”, indicó Hisas.

El proyecto comprende la construcción de dos satélites SAOCOM que se integrarán al SIASGE (Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias), un constelación que comprende, en total, seis satélites que por primera vez van a ofrecer información bibanda: dos SAOCOM argentinos equipados con sistemas de radar en banda L y cuatro COSMO-SKYMED italianos, con sistemas de radar en banda X.

De esta manera, funcionando en conjunto los seis satélites se complementan y se potencian sus aplicaciones, para ofrecer productos y servicios de teledetección con Radar de Apertura Sintética (SAR) combinado en banda L y en banda X, especialmente aptos para seguimiento de inundaciones y conocimiento de la humedad de suelo, entre otros beneficios para actividades socioeconómicas y el cuidado del ambiente.

Este sistema proyecta su continuidad a las segundas generaciones del SAOCOM y del COSMO-SKYMED a través de un SIASGE II. Para ello se firmó en mayo de este año una carta de intención entre ambas agencias.

Los satélites SAOCOM poseen instrumentos radar que operan en el rango de las microondas y, a diferencia de los satélites ópticos, pueden captar imágenes nocturnas y a través de las nubes. Por esta razón permitentomar imágenes de inundaciones, incluso en períodos de lluvias con alta nubosidad.

Laura Frulla, investigadoraprincipal de la Misión SAOCOM de la CONAE, apuntó que el objetivo del SAOCOM es apoyar a la agriculturay obtener valores de humedad de suelo con distintas resoluciones espaciales, dato sumamente útil para el manejo de cultivos y suelos, y en particular ante el problema de las inundaciones. “A su vez, al tratarse de un radar de apertura sintética podemos aprovechar observaciones que son realizadas sobre el mismo punto con diferentes ángulos y satisfacer aplicaciones del Plan Espacial para la pesca, la silvicultura, el clima, la oceanografía, el medio ambiente, la geología, la minería, la cartografía y la planificación territorial, entre otros aspectos”.

Frulla se refirió al uso de radares en aplicaciones realizadas junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y al Instituto Nacional del Agua (INA). “En relación a la agricultura, los radares se pueden utilizar como una herramienta para realizar estadísticas de campaña o planificar estrategias productivas en todos los cultivos, monitorear enfermedades o el vigor de la vegetación, e identificar áreas afectadas por una inundación o una sequía, por ejemplo. Además se pueden elaborar mapas de salinidad en el agua y en la tierra”.El uso de estos radares se extiende al monitoreo de humedales, así como de zonas forestadas y desforestadas y áreas afectadaspor incendios, y permiten hacer un seguimiento del glaciares o planificar el crecimiento y evolución de espacios urbanos.

Lo nuevo, arquitectura segmentada

Hacia delante, Hisas señaló que desde la CONAE están trabajando en cooperación con Brasil en el desarrollo de dos satélites orientados al estudio de la productividad oceánica, que van a permitir obtener imágenes del mar y sus costas con resoluciones más altas respecto de las logradas en misiones anteriores, realizadas por la Agencia Espacial Europea y la NASA.

Por otra parte, se refirió a una iniciativa “muy ambiciosa” del Plan Espacial Nacional: la Arquitectura Segmentada, que consiste en desarrollar satélites pequeños y livianos capaces de trabajar en red y conformar una constelación. Se busca que varios satélites pequeños trabajando coordinadamente , puedan cumplir las mismas funciones de teleobservaciónque un satélite de grandes dimensiones.

En este sentido, explicó que “las próximas generaciones de SAOCOM quizás ya no necesiten de un satélite de la dimensión de los actuales, que nos obligue a contratar un lanzador en Estados Unidos u otro país, sino que podríamos trabajar con cuatro o cinco satélites pequeños que,usando esta tecnología de arquitectura segmentada, se puedan poner en órbita con un lanzador argentino”.

El ingeniero de la CONAE indicó que habría un primer avance hacia la arquitectura segmentada, con la Serie SARE: “La idea es que sean cuatro satélites de alta resolución que tienen como objetivo la temática urbana, algunos aspectos de agricultura y todos temas relacionados con la seguridad”.

Con respecto al primer lanzador argentino de satélites, también hay novedades importantes, a partir de la puesta a prueba, en el mes de agosto de 2016, del vehículo experimental VEX 5A. Este ensayo significa un avance más hacia la concreción del proyecto Tronador II, un lanzador para poner en órbita satélites de hasta 250 kilos (que sería anunciado entre 2018 y 2020), con el cual la Argentina se sumará a un selecto grupo de 10 países en el mundo que cuenta con sus propios lanzadores satelitales.

Desde la CONAE también tienenprevisto desarrollar la tercera versión de este proyecto, el Tronador III, que podría poner en órbita satélites de hasta 750 kilos y, en algunos casos, de hasta 1000 kilos. Este desarrollo tecnológico de lanzadores nacionales permitiría ofrecer el servicio comercial a terceros países para poner en órbita sus satélites.

Desarrollos nacionales

El desarrollo de tecnología espacial representa para la Argentina un importante generador de empleo joven altamente capacitado y, además, un aliento para las exportaciones. Algunos de estos ejemplos pudieron apreciarse en la jornada organizada por EPAC.

El primer turno fue de INVAP, una Sociedad de Estado de la provincia de Rio Negro, cuyo control es compartido con la CONEA.Guillermo Benito, gerente de Proyectos Espaciales de INVAP, informó que la empresa factura anualmente unos 200 millones de dólares y emplea a 1400 personas, 85% de los cuales son profesionales y técnicos calificados.

“El rol del INVAP en el plan espacial es ser contratista principal de todas las misiones de CONAE y también para la empresa ARSAT en lo que hace al diseño, la construcción y la prueba de sus sistemas satelitales. Los proyectos que hoy tenemos en ejecución son SAOCOM, SABIA-Mar (satélite Argentino-Brasileño para Información del Mar) y la Serie SARE. Además, ya estamos trabajando con ARSAT 3 y en un sistema de navegación para el satélite Amazonia-1, que adquirió Brasil por 22 millones de dólares y que fue la primera exportación de tecnología espacial que hizo Argentina”, dijo, y agregó que prevén comenzar a trabajar con los SAOCOM 2.

Desde la CNEA, César Belincoy Claudio Bolzi se refirieron a las tecnologías que desarrollan para el Plan Espacial Nacional, como las estructuras de los modelos de vuelo de los paneles de la Antena SAR del SAOCOM 1A, que hoy emplean a 60 personas en distintas áreas. Una de las experiencias más importantes que mantuvo este organismo con la CONAE fue el desarrollo de los paneles solares que generan la energía eléctrica para los satélites de observación argentinos. Esas tecnologías hoy se están trasladando a las misiones SAOCOM 1A y SAOCOM 1B, SARE y SABIA-Mar. “Estamos trabajando en un elemento que va al espacio y entonces no hay manera de reparar lo que uno fabrica. No puede tener fallas”, reflexionó Bolzi.

El sistema espacial en la Argentina también involucra la participación de un amplio conjunto de Pymes. En representación de este segmento de las empresas, Alberto Pérez Casinelli presentó a SUR Emprendimientos Tecnológicos. “Nos dedicamos al desarrollo de sistemas de software geoespaciales que centralizan, normalizan, procesan y diseminan los datos de las imágenes satelitales.Queremos que la información llegue a todos los usuarios y se transforme en conocimiento que se pueda aplicar a la producción y a las actividades sociales”, explicó.

La empresa emplea a 50 personas, 90% dedicadas a tareas técnicas, con un promedio de edad de 32 años. “En este momento estamos muy abocados ala Misión SAOCOM. Estamos desarrollando un sistema geoespacial para la red de sensores de humedad y estaciones hidrometereológicas que el satélite necesita para validar y calibrar sus productos”, informó.

Los usuarios de imágenes satelitales

Los usos concretos de la información satelital comprenden a diferentes usuarios desde los sectores científico, productivo y estatal.

Patricia Kandus, investigadora de la UNSAM, comunicó los estudios que lleva adelante sobre los humedales, para realizar un inventario nacionalmediante imágenes de satélites. “Lossistemas de humedales brindan una gran cantidad de servicios a la sociedad, en términos de regulación de agua, biodiversidad y oferta de alimentos, por ejemplo. Hacia delante esperamos una disminución notable de estas funciones ecosistémicas debido a efectos derivados del cambio climático, el incremento de la demanda del agua, a la expansión de la frontera agrícola y a la transformación de los modos de producción”, explicó.

En la UNSAM, este equipo de trabajo genera información a partir de datos satelitales y los relaciona con parámetros biofísicos de la superficie en el campo en sistemas fluviales costeros de la cuenca del Paraná. A partir de estas investigaciones, publica los Indicadores de Sustentabilidad Ambiental Georreferenciados para productores del Delta del Paraná en el sitio http://www.unsam.edu.ar/humedales/.

Desde el sector productivo, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) participó de la jornada con la presentación de Federico Soria, jefe de la sección Sensores Remotos. Esta entidad se dedicada a la investigación aplicada para el sector agroindustrial del NOA, aunque sus productos también se exportan a Paraguay, Bolivia y Sudáfrica.

La relación de esta institución con la CONAE data de finales de los ´90 a partir de un convenido para relevar el área implantada de caña de azúcar. En el año 2000 se creó el área de Sensores Remotos, desde donde, a partir de imágenes satelitales, hoy se releva el 99% de la superficie agrícola de la provincia de Tucumán. “El principal servicio es la estadística de caña de azúcar, que comprende la superficie ocupada y la producción de azúcar antes del inicio de la zafra”, dijo. El trabajo de la estación experimental apunta a mejorar los rendimiento que se obtienen en los cultivos. Sus mapas y estimaciones se publican en el sitio http://www.eeaoc.org.ar/

Desde el ámbito público, Mauro Giovanniello, jefe del departamento de Tecnología de Imágenes de ARBA, detalló cómo se utilizan las imágenes satelitales para la recaudación de impuestos: “Uno de los productos que realizamos es un mosaico satelital de alta resolución sobre la áreas urbanas de la provincia, a partir del cual relevamos edificios, tipos de suelo y actividades económicas. Desde 2007 hacemos un seguimiento de cultivos tradicionales y no tradicionales en toda la provincia, a partir de un convenio de colaboración con laCONAE, que nos provee las imágenes y nos capacita para su procesamiento. Además, relevamos las emergencias por inundaciones o incendios, para atenuar los daños que se generan con políticas basadas en datos técnicos”.

“Compramos imágenes de alta resolución de los centros urbanos de la provincia y luego realizamos una tarea de apoyo en el territorio con equipos GPS para hacer la corrección geométrica de la imagen. Trabajamos sobre 76 centros urbanos donde medimos 1700 puntos, para corregir la cartografía catastral. Este proceso también está permitiendo iniciar un proceso de corrección de todas las parcelas rurales de la provincia de Buenos Aires, que son alrededor de 300.000. Este mosaico de imágenes lo ponemos a disposición de los municipios, vialidad y otros organismos, para después intercambiar información”, concluyó.

Satélites para la salud

Sandra Torrusio, investigadora principal de las Misiones SAC-D y SABIAMarde la CONAE, explicó los alcances de las aplicaciones de la información satelital, como por ejemplo en salud, para el monitoreo de enfermedades como el dengue y el chagas. “En el Centro Espacial de la CONAE en la provincia de Córdoba, desde hace varios años se trabaja en la epidemiologia panorámica junto a los ministerios de Salud nacional, provincial y los municipios”, señaló.

Uno de los ejemplos de esta iniciativa es el Mapa de Riesgo Ambiental de Dengue, que elabora la CONAE desde 2005 en conjunto con el Ministerio de Salud de la Nación, con el aporte de información ambiental provista por satélites y datos de campo que aportan las provincias. La iniciativa permite a los organismos de salud acceder a una herramienta para evaluar el riesgo de aparición y dispersión de la enfermedad, mejorar la identificación potencial o real de la presencia de brotes, dar alerta temprana a la población, y tomar las medidas sanitarias necesarias.

Los resultados de esta aplicación están puestos a disposición del público usuario a través de la web de CONAE, en el link: http://geoportal.conae.gov.ar/geoexplorer/composer/.

Más capacitación en tecnología satelital y aplicaciones

Con el objetivo de formar recursos humanos altamente especializados para la ejecución de proyectos y misiones satelitales del Plan Espacial Nacional, la CONAE
desarrolló cuatro maestrías en asociación con universidades nacionales para fomentar la educación y el desarrollo de la tecnología satelital y potenciar sus aplicaciones en la Argentina.

Los interesados pueden consultar los posgrados en la siguiente página de la Unidad de Formación Superior de la CONAE: http://200.16.81.178/index.html

– Maestría en Aplicaciones y Respuesta Temprana a Emergencias, conla Universidad Nacional de Córdoba.

– Maestría en Instrumentos Satelitales, con la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Mendoza;

– Maestría en Tecnología Satelital, con la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Córdoba;

– Maestría en Desarrollos Informáticos de Aplicación Espacial, con la Universidad Nacional de La Matanza.

Además, en 2016 se inició una carrera de grado,Ingeniería Espacial, con la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

La educación sobre tecnología satelital también se instaló en las escuelas, en el marco del “Programa de Entrenamiento Satelital para niños y jóvenes 2Mp” con el objetivo de acercar la tecnología satelital a “2 millones de pibes”. A través de esta iniciativa se busca que a partir de los 8 años los alumnos conozcan, tengan acceso y utilicen la información de origen satelital, y que puedan aplicarla a las actividades cotidianas. Mas detalles en https://2mp.conae.gov.ar/

Además, durante la jornada organizada por EPAC los investigadores de la CONAE se refirieron al Procesamiento de Imágenes (SoPI), un proyecto de desarrollo de software nacional que busca acompañar a los usuarios en la incorporación del potencial de las imágenes satelitales y las tecnologías geoespaciales a sus actividades profesionales y educativas.

Juan Manuel Repetto – Prensa EPAC