fe de Evangelización de Internet es la descripción que más le gusta. Aunque también es Vicepresidente de Google, ganador del Premio Turing al aporte trascendental en Ciencias de la Computación y está considerado uno de los “padres” de Internet.

Vinton (Vint) Gray Cerf es una de las voces más autorizadas del mundo para analizar el impacto del avance de las tecnologías en la vida de las personas. En el año 1973 y como empleado del departamento de Defensa de los EEUU, Cerf (que entonces tenía 30 años), cocreó junto a Robert Kahn el protocolo TCP/IP que permitió que las computadoras alejadas entre sí se pudieran comunicar en forma confiable, y usando una red descentralizada, creando así las bases fundamentales de la Internet que hoy llega a casi cuatro mil millones de personas en el mundo.

A través de una videoconferencia que unió San Francisco con Buenos Aires casi sin interferencias, Cerf conversó con LA NACION en el marco del lanzamiento de becas de Google para investigadores científicos latinoamericanos. Vestía un elegante traje de tres piezas, una marca personal con la que se lo reconoce en todo el mundo. Un cordón con un chip colgaba de su cuello. Es su llave de “doble autenticación”, que usa para darle seguridad a sus comunicaciones. Explicaba sus ideas con la didáctica de un maestro y metió chistes cada vez que pudo.

Cerf ha advertido en reiteradas oportunidades sobre una “Era Digital Oscura” en la que se perderá mucho contenido digital.

-¿Cuáles son sus principales preocupaciones referidas al desarrollo de internet?

-Me preocupa la fragilidad de las infraestructuras en las que confiamos. Estamos a punto de ser invadidos por miles de elementos conectados: la Internet de las cosas en la casa, en la oficina, en el auto. La tecnología se nos hace muy cercana y confiamos mucho en ella, porque lo asumimos como natural. Bueno, todo eso es software. Y como es software tiene errores (bugs) y no siempre trabaja como lo esperamos.

Dos temas referidos a esto. Nos tenemos que asegurar que los que hacen estos dispositivos y quienes los conectan sepan cómo arreglar esos errores ( y esto, claro, incluye a Google). Y segundo, necesitamos que el público en general esté preparado para que estos sistemas no siempre cumplan con lo esperado y puedan reconocer esos fallos y actuar en consecuencia. Por eso en el desarrollo de internet hay muchos puntos clave: confianza, seguridad, privacidad y usabilidad, entre los principales. La obsolescencia del software y hardware y el resguardo de nuestros recuerdos, por ejemplo. Nosotros, las personas de tecnología, tenemos que pensar y trabajar seriamente porque son cosas que las personas usan en sus vidas diarias.

-Parecería que tanto compañías como los individuos reaccionamos una vez que hubo una vulnerabilidad o pérdida de información…

-Este es un punto muy debatido por estos días, las personas tienen que saber cómo usar internet de una manera más segura. Por ejemplo, cuando entrás a tu Gmail necesitás loguearte para corroborar tu identidad. En Google usamos una tarjeta como segundo factor de autenticación, para usar el mail o entrar a lugares, tengo que poner este pequeño gadget en el USB de mi computador y decirle doblemente que soy yo.

La encriptación de la información, darle códigos que la hagan más segura, será cada vez más relevante. También que las personas puedan reconocer los mails maliciosos y que buscan robar información e infectar sus dispositivos. La comunidad técnica, gobiernos y empresas debemos discutir más sobre la seguridad de Android. En noviembre es el Congreso mundial de seguridad que se celebrará en México; podés estar segura que estaré ahí velando por trabajar en soluciones conjuntas.

Es muy importante también que la gente use tiempo y energía entendiendo la importancia de la encriptación y seguridad de su información en tiempos de conectividad permanente.

-¿No tenemos más privacidad o es una privacidad distinta?

Creo que es importante seguir pensando qué compartimos y conectamos a internet. Pensemos algunos ejemplos. En tu casa podrás tener sensores de biotemperatura que graban la temperatura de las personas y del ambiente y la controlan de manera autónoma. Si alguien accediera a esa información podría sacar conclusiones de cuántas personas hay en la casa, de cuándo salen y entran y de sus actividades y podrían usarla con fines maliciosos. Darle seguridad a esto es fundamental.

Por otra parte podrías tener sensores que avisen cuando se generan movimientos inesperados y conectar las cámaras de la casa con la policía, que podría actuar de manera más eficiente. Pero entonces acá se presenta un gran reto. Queremos que cierta gente tenga cierto acceso en ciertos momentos, y que el resto del tiempo no tenga acceso alguno. Trabajar en estos permisos, tecnologías y su seguridad es uno de los principales desafíos a desarrollar.

-¿Cuándo se conectarán a internet los casi tres mil millones de personas del mundo que hoy no tienen acceso?

-Tengo una predicción para hacerte. En el 2020 el 80% de la humanidad tendrá conexión a internet. La mayoría lo hará desde sus celulares; también aumentarán las conexiones hogareñas. Los que faltan se conectarán en la próxima década.

La razón por la que todavía no se han conectado es que el costo de comunicaciones y telecomunicaciones es todavía caro, pero eso está cambiando. En 1979 pagué dos mil dólares por mi computadora, carísimo. Hoy se puede acceder a una por 200 dólares. Es verdad que todavía es una barrera para muchos, pero los costos están bajando. Lo que pasó en 2007 con el smartphone y su adopción cambió todo, por eso estoy convencido que en 4 años tendremos un panorama bastante más conectado.

-Cada vez hay más información a la que acceder y esta no dejará de aumentar. Pero ¿cómo se desarrolla un pensamiento crítico para entenderla y seleccionarla?

-Esto es súper importante. Tenemos tanta información, mucha está mal, mucha es vaga y mucha tiene altísima calidad. El pensamiento crítico es una habilidad que sirve para todo. Poder analizar lo que tenés, ver si es valioso y separar lo importante de lo no importante.

Por ejemplo cuando vas a Wikipedia. Es muy interesante ver los desacuerdos que se producen en muchas entradas. Creo que es un excelente ejercicio para el pensamiento crítico mirar cómo se dan esas discusiones. Es educativo en sí mismo. El pensamiento crítico no sólo se debe enseñar en las escuelas sino especialmente en las casas. Es una gran oportunidad para preparar a los chicos y empoderarlos para el futuro.

-Visitó cinco países de América latina, incluida la Argentina a fines del año pasado. ¿Qué impresión se llevó?

En noviembre estuve en Brasil, Chile, Uruguay, Colombia y Argentina. Pasé tiempo en escuelas, universidades, charlé con profesores, alumnos y también con presidentes y empresarios. América latina está lista para explotar con sus ideas relacionadas a la tecnología, y eso es lo que le dije a nuestro board de directores apenas regresé de ese viaje. Están muy equipados, los niños y jóvenes tienen un uso muy ávido de tecnología, se sienten cómodos con ella.

Están trabajando en investigaciones muy relevantes para la humanidad, como la detección temprana de enfermedades como la diabetes, algo que me interesa especialmente porque la padezco, o sensores para estacionamientos, muy útiles para las ciudades del futuro. Hay una gran calidad en la formación de investigadores Por eso veo tan importante apoyar las investigaciones en ciencia y tecnología que impactarán en los empleos y PBI de la región.

-¿Es más difícil predecir el futuro ahora de lo que lo era en 1980?

A mis 20 años, en 1963, trabajé en los motores de las cohetes para llevar al hombre a la Luna y esperaba que en los 80 hubiera lanzamientos periódicos y también esperaba autos voladores. Eso no ha ocurrido, pero logramos encender internet en 1983 y mucho ha pasado desde entonces. Tenemos 40 años de experiencia ahora y la capacidad de cálculo que antes no teníamos. No estoy muy sorprendido de lo que vemos hoy, porque es lo que las tendencias nos fueron marcando; y creo que lo que veremos de ahora en adelante también tiene que ver con las tendencias actuales de inteligencia artificial e Internet de las Cosas.

Hace poco mi mujer compró un vehículo Tesla que se estaciona sólo en el garaje; es muy importante la cantidad de sensores que tiene adentro, especialmente para que no se choque con mi Jaguar que está estacionado al lado del de ella (risas). Hay varios premios multimillonarios que destacan la innovación, y están llevando al desarrollo de la salud y la vida diaria a lugares cercanos a lo que pensamos como ciencia ficción.

Martina Rúa – La Nación