La altura de los Andes es ideal para estudiar partículas cósmicas. “A esa altura, el chubasco aún es joven”, dice Pedro Miranda, director del Instituto de Investigaciones Físicas de la UMSA (Universidad Mayor de San Andrés). Se refiere al chubasco de rayos que llega a nuestro planeta. Por eso, el físico japonés Takaaki Kajita, ganador del Premio Nobel de Física el año pasado, estará en la inauguración de un nuevo observatorio de rayos cósmicos cerca de Chacaltaya.

El año pasado, una delegación japonesa visitó este instituto y empezó el contacto que conduciría hasta Kajita.

“Se dio la casualidad de que le dieran el Premio Nobel a Kajita y bueno, preguntamos a los japoneses si podía venir. Así se hizo una agenda, y el 2 de mayo estará en La Paz”, cuenta el físico Mirko Rajlevic, docente de la UMSA que trabaja en el planetario Max Schreier.

Tradición de medio siglo

En 1947 llegó a Bolivia el profesor brasileño Cesar Lxattes con emulsiones nucleares que expuso en Chacaltaya. Las placas revelaron trazos de partículas llamadas mesones, lo que dio lugar al descubrimiento del mesón Pi, predicho teóricamente por Hideki Yukawa en los años 30. Por ese descubrimiento, Hideki Yukawa ganó el Premio Nobel de Física en 1949. Cecil Powell, que también investigaba el mismo tema, obtuvo el Nobel en 1950.

En 1951 se creó el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya. Desde los años 80 se dedica a la investigación de los rayos cósmicos y rayos gamma. El nuevo laboratorio, que estará manejado por un equipo boliviano de seis personas, se concentrará en los rayos cósmicos y en la materia oscura.

El 26 de abril, un equipo de científicos japoneses empezará a trabajar con los bolivianos, antes de la llegada de Kajita, que llegará de Brasil

Chacaltaya, al frente de la galaxia

Según la página web de Laboratorio de Física Cósmica, Chacaltaya ocupa una situación geográfica ventajosa por su altitud de 5.200 msnm. Su posición, justo al frente del centro de la Galaxia, y sobre el ecuador magnético, convierten al sitio en el lugar ideal para estudiar las variaciones temporales de la radiación cósmica y observar fuentes de rayos cósmicos en ambos hemisferios terrestres.

A principios de los 60, se inició en el laboratorio un proyecto en el que colaboraban Brasil y Japón, además de Bolivia. Se usaba un equipo combinado de emulsiones nucleares y detector de chubascos.

La física de partículas ha despertado el interés de las potencias. Kajita recibió el Nobel por descubrir que los neutrinos, que son partículas subatómicas, tienen masa. Al recibir el premio, dijo: “Quiero agradecer a los neutrinos. Y puesto que los neutrinos son creados por rayos cósmicos, a ellos también agradezco”.

El Deber