El 28 de mayo de 1936, el presidente Alfonso López Pumarejo promulgó el decreto que formalizó la creación de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, un esfuerzo que tiene sus raíces en la Expedición Botánica de José Celestino Mutis, quien por allá en 1783 reunió a la intelectualidad de la época que hablaba de ciencia, entre quienes estaban Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano.

Cinco de sus primeros seis presidentes fueron ingenieros, comenzando por Jorge Álvarez Lleras. Eran ellos, varios matemáticos e ingenieros a la vez, quienes en su época hacían algo parecido a ciencia. Recientemente han ocupado el máximo cargo investigadores como el bioquímico Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional, y el botánico y actual presidente, Enrique Forero.

En diálogo con EL TIEMPO, Forero habló de la celebración –anticipada por unos días- de los 80 años de la Academia, que se cumplirá hoy, así como del panorama científico del país.

¿Cuáles han sido los aportes de la Academia al país en estos años?
Ha hecho contribuciones importantísimas a la ciencia, que tal vez no sean tan visibles al ojo de la sociedad en general. Desde su nacimiento se creó la revista de la Academia, una de las publicaciones científicas más antiguas del país y en la que los investigadores más importantes de Colombia han escrito. Creamos también la cátedra de la Academia, en la que investigadores de diversas ciudades van a otras a dictar conferencias. Actualmente está en Cartagena, Barranquilla, Sincelejo, Ibagué y Tunja. Y una de las actividades más importantes de la Academia en este momento tiene que ver con la designación de áreas protegidas en el país.

¿Qué papel cumple en esto último?
Por unos decretos de Gobierno, la Academia tiene un concepto vinculante, por lo que Parques Nacionales nos presenta documentos, una comisión de nuestros miembros va al sitio, analiza el terreno y con base en eso dan una opinión, que es aprobada por todos los miembros de la Academia.

¿Esa consulta para temas importantes del país es permanente o se queda solo en el tema ambiental?
Es uno de los esfuerzos que hemos hecho, que como cuerpos consultivos del gobierno, junto con las otras nueve academias, seamos parte de las decisiones gubernamentales. Algo hemos logrado, pero seguimos nadando contra la corriente.

Es decir que no mucho…
El Gobierno prepara un Conpes (la hoja de ruta para la ciencia en los próximos 10 años), sobre el cual nosotros hicimos unos comentarios, el año pasado, y acabamos de hacer otros a un segundo borrador. Pero a la comunidad científica nunca la llamaron a participar. Se debe tener en cuenta la opinión de la comunidad que va a vivir lo que resulte del Conpes.

¿Cuáles son las inconformidades con ese documento?
En el Plan Nacional de Desarrollo crea el Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación y el Conpes lo refleja, pero nosotros insistimos en que son temas diferentes, porque una cosa es la competitividad e inclusive la innovación, y otra es la ciencia y el desarrollo de las tecnologías. Decimos que realmente se necesitan dos Conpes diferentes y hemos hecho una serie de comentarios que tenemos la esperanza se tengan en cuenta, pero no parece…

¿Puede ser que el país no valora realmente a sus científicos?
Infortunadamente ha aflorado una actitud en algunos personajes que ocupan posiciones importantes, en las que se minimiza la actividad científica. El caso del Presidente de Ecopetrol ya es muy famoso, pero otro es el de la reserva Thomas van der Hammen y la actitud del Alcalde de Bogotá es bastante cuestionable. Esa podría ser la reserva más estudiada del mundo y muchos de esos estudios los hicimos miembros de la Academia. Ahora el Alcalde pide que se hagan otros para que se diga lo contrario a lo que expresaron científicos, que saben de lo que hablan desde 20 años. Es algo que no nos cabe en la cabeza.

Es decir que no se tiene en cuenta ese conocimiento de ustedes…
Los estudios que hacemos en la Academia, no importa en qué sean, se desarrollan con base en la mejor ciencia disponible. Para nosotros no hay elementos económicos, políticos ni de presión de ningún lado.

Pese a esto, la Academia llega a sus 80 años muy fortalecida…
En este momento tenemos 200 miembros, un avance considerable porque cuando entré a la presidencia éramos 160. Hay mucha gente joven ingresando, personas de 40-41 años, cuando lo común era que los miembros fueran personas mayores. El promedio de edad ha disminuido, hemos hecho un gran esfuerzo para que jóvenes científicos sean miembros de la Academia. Cuando se mira las hojas de vida de los jóvenes impresiona la cantidad de publicaciones, su participación en congresos y citas internacionales. Eso es admirable.

¿Cómo será la celebración hoy?
Viene Rodolfo Llinás a dar una conferencia y además tendremos una mesa redonda coordinada por el académico Gonzalo Andrade, en la que se va a hablar de temas como la reserva Van der Hammen, La Macarena y la Ciénaga Grande, que también corre peligro por la construcción de doble calzadas. Al final de la tarde habrá conferencia de Guillermo Páramo, exrector de la Universidad Nacional, sobre la importancia de una ciencia nacional. Y al final del día vamos a tener dos actividades: Por primera vez en 80 años de historia, la Academia va a recibir un reconocimiento de parte del Alto Gobierno. Nos entregarán la Medalla Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado de Cruz Comendador. Luego le haremos un homenaje a José Lozano, quien fue secretario de la Academia por 25 años, a quien nombraremos miembro honorario.

El Tiempo