Cinco chilenos que impactaron al mundo con sus innovaciones

Una vacuna aplicada en 200 países, la piscina más grande del planeta o un sistema antisísmico convertido en estándar global, son ejemplos de la capacidad innovadora de la ciencia local.

Vacuna contra la hepatitis y el genoma de VIH

Pablo Valenzuela es uno de los científicos más destacados del país, tanto por su trabajo en laboratorio como dirigiendo grupos de investigación. Es también un empresario de la biotecnología.

El director de la Fundación Ciencia & Vida fue uno de los creadores de la primera vacuna contra la hepatitis B, hoy en planes nacionales de inmunización en casi 200 países del mundo y una de las razones por las que este mal disminuyó en 95%. Junto a su equipo también descubrió el virus de la hepatitis C y secuenció el VIH. Dos avances que hoy entregan seguridad a bancos de sangre y donaciones.

A sus 74 años no piensa en el retiro. “No hay chance alguna que Pablo Valenzuela se retire. Impensable. Va a morir con las botas puestas”, dice él mismo. “La ciencia y sus aplicaciones han sido siempre mi pasión y motivación de vida”, agrega.

Tecnología e innovación aplicada a la luz

Arquitecta y máster en iluminación, Ximena Muñoz desarrolló un sistema de iluminación para muros o panel arquitectónico, realizando proyectos en las tiendas Harrods y el JW Marriot de Dubai.
Para ella, el más importante de todos sus trabajos es SULI, un dispositivo solar que genera luz por sí mismo. “Es el desarrollo completo de un producto masivo, con innovación tecnológica, gran impacto social y medioambiental; y con un modelo Open Source para que los usuarios creen sus propias soluciones de iluminación solar”, dice.

No solo entrega energía limpia a las personas, sino que las empodera para que puedan aprender a diseñar, armar, fabricar sus propias soluciones solares. El objetivo, explica, es “democratizar el acceso a las energías renovables”.

Construcciones con aislación antisísmica

Es una tecnología que funciona como una interfaz entre la fuente que genera las vibraciones y un sistema que aísla al edificio en movimiento. Varias construcciones han incorporado esta pionera aislación antisísmica, desarrollada por el decano de la Escuela de Ingeniería de la UC, Juan Carlos de la Llera, como los hospitales de La Florida y Militar, la Torre Titanium y el Centro de Innovación Tecnológica UC.

“No es una sola idea, son dos, como grandes conceptos que generan varios dispositivos distintos. Uno es el aislamiento sísmico y la disipación de energía”, explica de la Llera. La tecnología desarrollada por la empresa Sirve (creada a través de un Fondef), genera sistemas de protección sísmica que hoy más de cien proyectos incorporaron en su construcción, 25 de ellos en Perú donde en 2015 abrieron una oficina.

Lagunas cristalinas y sustentables

Patentada en más de 160 países, la innovación del bioquímico Fernando Fischmann, Crystal Lagoons, es una tecnología sustentable que permite la construcción de lagunas artificiales de aguas cristalinas, con un tamaño ilimitado y a bajo costo.

Hoy su innovación está presente en EE.UU., Arabia Saudita, Egipto, Indonesia, Tailandia, Singapur, México, Argentina o Colombia. Y en Chile, en San Alfonso del Mar (Algarrobo), Las Brisas (Santo Domingo), Olas (Concepción), Laguna del Mar (La Serena) y Laguna del Sol (Padre Hurtado) además de una veintena de otros recintos.

En 2007 la laguna de ocho hectáreas construida en San Alfonso del Mar fue certificada por The Guinness World Records como la más grande del planeta, marca superada por ellos mismos en 2015 con una mega laguna de 12,5 há construida en Egipto.

Un fármaco en prueba contra el cáncer

La investigación que desarrollaba en espermatozoides en la década de los 80 permitió al doctor Luis Burzio descubrir una molécula de ácido ribonucleico (ARN) que durante la gestación permite la división celular.

Ante la falta de recursos, lo más conveniente fue probar su teoría en células con cáncer que al igual que un embrión se multiplican rápidamente. Así partió Andes Technologies, una compañía formada en 2009 que desarrolló un nuevo fármaco que ahora está probándose en estudios clínicos en Estados Unidos con un grupo de pacientes en la Universidad de San Francisco, California.

El fármaco logra destruir la capacidad de replicación de las células del cáncer sin afectar a las que están sanas alrededor. En modelo animal se ha probado en cáncer de vejiga, mama, próstata y melanoma.

Cecilia Yáñez – La Tercera