La Licenciada Silvia Centeno, graduada de la carrera de ciencias de la educación en Universidad Nacional Autónoma (UNAN)-Managua, ha orientado su desarrollo profesional a la investigación, la cual ha aplicado en diferentes áreas.

Su motivación por la investigación e innovación le hicieron merecedora del segundo lugar en el concurso del Premio Nacional a la Innovación, en su quinta edición, realizada en el año 2011.

En esa oportunidad presentó el proyecto “Máquina trituradora de merma de tela”, a través del cual los retazos que desechaban las empresas textileras, bajo el régimen de zona franca cuyos desperdicios de telas iban a parar al basurero municipal (conocido como La Chureca) eran procesados para producir una especie de algodón y posteriormente elaborar los colchones, almohadas y cojines que eran posteriormente ofertados en algunos tramos del Mercado Oriental, el mayor centro de compra-venta de Managua.

La Lic. Centeno comentó que su familia desde el año de 1975 se dedicó a la elaboración de colchones y colchonetas. En ese entonces en el país se producía el algodón, pero años después dejó de realizarse esa producción en el occidente del país. Esa situación le motivó a buscar una alternativa para retomar la labor de su familia.

¿Cómo elaboró la máquina?

En un viaje a Perú en el año 2009 se interesó por conocer cómo hacían el proceso de elaborar el algodón para los colchones. Pero en las empresas que utilizaban la tecnología no le permitían observarlo, sin embargo, la inquietud siempre la tuvo presente, por lo que recurrió a la bibliografía sobre cómo construir la maquinaria.

“Le hablé de la idea a mi esposo Ricardo Monzón, de origen peruano, quien participó en la insurrección contra el régimen de Somoza, y comenzamos poco a poco a desarrollarla”, recordó.

Explicó que colocaron motores y cuchilla de diferentes tamaños, ubicación y posición, fue un proceso largo, teniendo diferentes pruebas y errores, hasta perfeccionar la máquina.

Dijo que en ese entonces contaban con un capital de tres mil dólares, con ese dinero se elaboró el primer prototipo, pero de menor capacidad, con el cual entraron al mercado a ofertar los colchones, tiempo después fueron obteniendo los recursos necesarios para ir construyendo otra con mayor potencia y fue con la que participaron en la convocatoria de CONICYT.

Para desarrollar un producto, comenta la Lic. Centeno, no se necesita ser ingeniero, porque todos podemos investigar y desarrollar nuevas innovaciones a través de la literatura.

Recuerda que su casa se constituyó en el taller donde implantaron su micro empresa. De día era el centro de trabajo y por la noche su vivienda para descansar.

Esa máquina actualmente está siendo utilizada por su familia para producir los colchones de algodón que se ofrecen en diferentes puntos del mercado oriental a un precio promedio de 300 a 450, dependiendo el tamaño.

Medicina Alternativa

La Lic. Centeno ha sido una mujer que ha investigado en la literatura lo cual le ha llevado a otro nivel. Ella actualmente desarrolla en su propia vivienda la medicina alternativa, a través del Centro de Biomagnetismo Médico, Par Biomagnetico, que le permite dar una solución alternativa a la salud de las personas que le consultan.

En las consultas utiliza la técnica del biomagnetismo, uso de imanes, – que según explica- las mitocondrias que se encuentran en la membrana celular son las encargadas de producir energía eléctrica en nuestro organismo. Cada célula sana produce 70mv y nuestras neuronas 90 mv. Si por alguna razón este voltaje disminuye podríamos decir que la célula está enferma.

Los impulsos eléctricos que producen nuestro cerebro y órganos dan como resultado un campo electromagnético, por tal motivo podríamos decir que el aura que rodea a la persona es la sumatoria del micro campos electromagnéticos.

Del punto de vista bioquímico la sangre tiene un PH o potencial de Hidrógeno de 7.36 en la escala de 0 a 14, si hay un desequilibrio ya sea que se acidule o alcalinice puede ser letal, comentó.

Cargas positivas y negativas en el cuerpo

La Lic. Centeno expresó que las enfermedades en nuestro cuerpo se polarizan en dos, en un órgano se ubican las cargas positivas, mientras que en otro punto se organizan las cargas negativas, esto es similar a como en una batería, en el órgano ya sea riñón, hígado etc., donde se acumulen las cargas positivas se descompensa el PH de nuestro cuerpo volviéndose ácido o alcalino. Ácido es algo que tiene gusto agrio y alcalino algo con gusto amargo como el jabón.

Cada órgano tiene su nivel de equilibrio entre acidez o alcalinidad y cuando tenemos una emoción fuerte, estrés, o descompensación a nivel emocional, según sea el origen, golpea un órgano diferente.

Comentó que por ejemplo en un golpe emocional como perder el trabajo, el órgano que recibe el golpe es el hígado, el nivel de estrés al que se somete acidificará ese órgano, en el mismo instante otro órgano se alcalinizará. Por consiguiente, en el que está acidificado van a proliferar hongos y virus y en el que se alcaliniza bacterias y parásitos.  A eso se le llama Par Biomagnético.

Nuestro cuerpo al estar polarizado o descompensado de esta manera, queda listo para contagiarse con esos microorganismos, o multiplicar los que tenemos dentro, que al encontrar las condiciones de PH para vivir se multiplican y descontrola nuestra salud hasta que volvamos a la normalidad emocionalmente.

En ese sentido, el uso de la técnica de imanes restablece el equilibrio del PH por lo tanto le quitamos a los microorganismos las condiciones para desarrollarse, de esa manera cada órgano vuelve a su PH normal, dijo.

Se han encontrado ya 600 pares correspondientes a estas 600 enfermedades, para ello, cuentan con mapas de la ubicación de esos pares biomagnéticos y con los imanes los despolarizamos.  Ejemplo de enfermedades: Dengue, malaria, sida, gripe, neumonías, impotencia, sexual, hepatitis, cirrosis, afecciones renales, problemas digestivos, vértigo, sinusitis, migrañas, eliminación de parásitos, bacterias y hongos etc.

Costo de consultas y terapias

En la actualidad el diagnóstico cuesta 200 córdobas y las terapias 200 córdobas.

Hasta el momento han atendido alrededor de unos 1500 pacientes y realizado un promedio de 12000 terapias en cuatro años.

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