El colombiano Rodrigo Soto patentó un procedimiento para la generación de apósitos y parches útiles en el tratamiento de heridas profundas y otras pérdidas de tejido cutáneo ocasionadas por traumas o enfermedades.

Las lesiones en la piel por quemaduras profundas, así como otras pérdidas del tejido cutáneo por traumas o enfermedades son una de las principales causas de consulta al sistema de salud en Colombia.

Tradicionalmente se trata este problema con injertos de piel tomados del mismo paciente, pero esto genera cicatrices en las áreas de donde se toma el injerto. Además, para practicarlo se requiere cirugía con anestesia general, que implica riesgos de infección y sangrado, posibles gastos de hospitalización, analgésicos, consultas para curaciones, tratamiento de las cicatrices del área donde se tomó el injerto, materiales especiales para la cirugía y posible traslado a hospitales de mayor complejidad.

Los parches, patentados ante la Superintendencia de Industria y Comercio, se elaboran con diminutas muestras de piel del mismo paciente, pero no dejan cicatriz en el sitio donde se obtiene la muestra. Estos presentan dos tipos de células que se asemejan a la estructura de la piel y se cultivan por separado, lo que permite un mejor resultado estético.

El procedimiento, creado por Rodrigo Soto, Juan Carlos Zambrano Burgl y Jennifer Cristina Gaona Silva, es un aporte tecnológico colombiano que también fue patentado en Estados Unidos el 29 de diciembre del 2015.

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