180 toneladas de desperdicios sólidos han sido aprovechados y convertidos en abono para huertas caseras, en el cantón de Guácimo.

Esto es parte de un proyecto de investigación del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), que nació en el año 2011 y se materializó en las huertas en el 2014.

Roomel Campos, investigador de la Escuela de Agronegocios del TEC, explicó que el proyecto implementación de huertas caseras utilizando residuos sólidos municipales, nació luego revisar los residuos que se estaban generando en esa comunidad.

“Vimos que eran biodegradables, que básicamente estaban conformados por restos de comida y que una gran parte iba a dar al vertedero donde se depositan los residuos finales, y no se les estaba dando el aprovechamiento“, explicó Campos.

Por ello, empezaron a buscar diversas alternativas, “y pensando en el tema de soberanía alimentaria, libertad alimentaria, pérdida de alimentos; fue que pensamos en que las personas podrían tener huertas en sus casas con productos que puedan hacer complemento a la dieta”; dijo Campos.

En un inicio empezaron con lechuga, rábano, culantro, producidos en abono que está hecho de esos residuos sólidos.

“Usamos un método japonés para producir el abono. El mismo consiste en tomar los restos de comida de cada una de las casas que participaban, y se mezclan con mezcla líquida y sólida, y ahí los microorganismos hacen la descomposición de forma tal, que en unos 15 o 22 días, se tiene el abono. Para fabricarlo solo se necesita una caja de cartón” explicó el investigador.

Costa Rica Hoy