El Gobierno es consciente de lo lucrativo que es el negocio del cannabis con propósitos medicinales y según el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, el decreto que autoriza el desarrollo de esta actividad debe ponerse a marchar.

“Para el avance de esa iniciativa son necesarias tres autorizaciones ministeriales: Justicia y Salud y una tercera de Agricultura, que es más la reglamentación para la siembra, las cuales deberá hacerse en zonas con acceso restringido y sin posibilidad de sacar parte de la producción”, comentó el funcionario.

Iragorri insistió en que con el inmenso mercado que tienen esos productos, no es posible que Colombia quede por fuera de ese negocio. “Creo que el potencial es increíble, el país tiene todas las posibilidades de hacerlo lícita y eficientemente”.

Además, declaró que el Gobierno avanza en la expedición de las tres autorizaciones, para que en el segundo semestre de este año la reglamentación esté completa.
Visión macro

Las declaraciones del ministro estuvieron en línea con la ponencia que la semana anterior hizo el presidente Juan Manuel Santos, en la Sesión Especial sobre Drogas de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Ungass, por su sigla en inglés).

La propuesta colombiana (que tuvo el apoyo de México y Guatemala) implica la inclusión de los derechos humanos en la estrategia de la lucha contra las drogas, lo que supondría, por ejemplo, la abolición de la pena de muerte para delitos relacionados con drogas que hoy existe en algunos lugares.

Así mismo, se busca que haya más autonomía de los países en las convenciones y políticas globales ya existentes; medidas alternativas de control y prevención; y perseverancia en el combate al crimen organizado.

Santos reconoció que hay avances en garantizar el acceso a sustancias controladas para usos médicos y científicos, y en procurar medidas para reducir los riesgos y el daño causado por el consumo.
Expectativa empresarial

Camilo Borrero Martínez, fundador de Cannamedic, en el altiplano cundiboyacense, señaló que hasta el momento los interesados en explotar el cultivo de cananabis con fines medicinales siguen a la espera de que el Gobierno defina las reglas de juego.

“Hasta el momento a nadie le han otorgado licencias. Pienso que eso se demorará otro tiempo, mientras se modifica el estatuto nacional de estupefacientes, que ya tiene 30 años, y son necesarios cambios para poder otorgar las autorizaciones”, añadió.

Por su parte Juan Camilo Kuan Medina, exasesor en Salud de la Alcaldía de Bogotá, resaltó los planteamientos de Santos en Ungass y confió en que los ministerios responsables de expedir los permisos lo hagan prontamente.

“La propuesta de Santos es súperavanzada en lo que debe ser el enfoque, de salud pública, del manejo de la drogradicción”, manifestó el experto.

Kuan consideró que hay avances notables y que la línea en la que está trabajando el Gobierno es la indicada para luchar contra el flagelo de las drogas.

En Antioquia, una de las apuestas más importantes es la de PharmaCielo Ltd., una empresa privada con sede central en Canadá, que se enfoca en el procesamiento y suministro de aceites y extractos de cannabis, y que también está a la espera de los permisos para poner en ejecución su proyecto en Rionegro, Oriente antioqueño.

Finalmente, el ministro Iragorri se reafirma en que esta actividad tiene potencial y que no solo se trata de la legalización del porro.

El Colombiano