Se sabe que la temperatura en algunas regiones de la Antártica ha aumentado, que las plataformas de hielo se derriten y que las poblaciones de krill fluctúan. Pero lo que aún se desconoce, es cómo el cambio climático y la actividad humana impactan a toda la cadena trófica que sustenta la riqueza y biodiversidad de los mares de Magallanes y la Antártica. “Estas dos regiones revisten una gran importancia para el país y para el planeta. No solo por ser de mucha influencia para el clima global y una de las mayores reservas de agua dulce del mundo, sino porque son zonas con abundantes recursos marinos, muchos de ellos con un potencial comercial aún desconocido”, explicó el Dr. Humberto González, director del Centro IDEAL. “Por eso, nuestro objetivo, durante los próximos cinco años, será modelar toda la información que recopilemos bajo el océano, para integrar resultados que nos digan qué es lo que está cambiando”.

El recién inaugurado en Punta Arenas, Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL), es financiado por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), a través de su programa Fondap, y es liderado por la Universidad Austral de Chile (UACH). Integran también este centro la Universidad de Concepción, el Centro de Estudios del Cuaternario, Fuego-Patagonia y Antártica (CEQUA) de Punta Arenas y el Instituto Alfred Wegener para Investigaciones Polares y Marinas (AWI) de Alemania. El apoyo logístico, para desarrollar las investigaciones en la Antártica, será proporcionado por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

“El centro Ideal representa un gran hito para CONICYT y para Chile, pues abre nuevas perspectivas en la investigación del extraordinario laboratorio natural con que hemos sido privilegiados, que es la Antártica. Estamos propiciando un trabajo científico ambicioso, que no sería posible de realizar con fuentes convencionales de financiamiento. Con ello, estamos ampliando las posibilidades a un gran número de investigadores que podrán extender su trabajo y avanzar significativamente en sus resultados, por un periodo más extenso de tiempo y con mayores recursos”, señaló el director ejecutivo de Conicyt, Christian Nicolai.

Para INACH, en tanto, esta iniciativa supone un importante desafío. “Hasta hace poco Chile se encontraba en deuda con la Antártica, tanto en el ámbito de las ciencias marinas como en glaciología. Ahora, gracias a la infraestructura que hemos desarrollado, tanto en tierra como en el mar, podremos dar soporte a este importante proyecto”, señaló su director, José Retamales.

El Centro IDEAL cuenta, además, con una importante red de colaboración nacional e internacional, que incluye a la Universidad de Magallanes (UMAG), el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) de Coyhaique, el Programa Copas Sur-Austral, el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), el Centro de Ciencia del Clima y Resiliencia (CR)2, el Centro de Oceanografía Física Costera (CCPO) de la Universidad Old Dominion (EE.UU.), el Instituto de Oceanografía Scripps de la Universidad de California y el Instituto Coreano de Investigación Polar (KOPRI), además de organizaciones internacionales vinculadas con la investigación antártica, como el Sistema de Observación del Océano Austral (SOOS) y el Comité Científico de Investigadores Antárticos (SCAR), entre otros.

Ciencia Antártica

Con un equipo interdisciplinario de 25 científicos, el nuevo centro desarrollará cinco programas de investigación estrechamente relacionados entre sí. Estudiará cómo los organismos y sistemas marinos responden a las alteraciones de temperatura, salinidad y acidificación del agua, entre otras variables, producto del cambio global. Cómo estos efectos alteran a las comunidades que viven en la columna de agua (plancton), así como aquellos que habitan en el fondo del mar (bentos). Y también analizará los cambios en la productividad pasada y presente de estos sistemas marinos.

Una de las particularidades de este nuevo centro de investigación es la dimensión humana.
“El 70 % de la población mundial vive en zonas costeras, por ende, no podemos desconocer que lo que ocurre en los ecosistemas marinos también afecta a las poblaciones que viven de ellos, señaló la Dra. Laura Nahuelhual, investigadora principal del Centro IDEAL. Ella y su equipo estudiarán cómo el cambio global puede afectar la provisión de bienes y servicios que los ecosistemas marinos brindan a las personas y que contribuyen a su bienestar, como son el suministro de alimentos y materias primas, las oportunidades de recreación, y la identidad y sentido de pertenencia, en Magallanes y la Antártica.

El Centro IDEAL acaba de inaugurar su base de operaciones en Punta Arenas y se espera sea un importante aporte al desarrollo regional. “Queremos contribuir a posicionar a la región de Magallanes y a la península Antártica como un gran laboratorio natural de importancia mundial, convirtiendo a esta región y al país, en líder en investigación Antártica”, finalizó González.

Radio del Mar