Treinta patentes de productos biotecnológicos cubanos fueron aprobadas por la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos, anunció Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular (CIM) en La Habana.

Esto “es una excepción ya que lo usual es que Cuba no pueda exportar sus productos biotecnológicos a Estados Unidos”, declaró a la prensa local (20 de marzo).

Añadió que en el futuro podrían aprobarse ensayos clínicos de productos cubanos en pacientes estadounidenses, y transitar “de una colaboración académica a una empresarial”.

La cooperación científica parece prometedora en el contexto de la nueva etapa de relaciones entre ambos países. En abril de 2015, el Instituto del Cáncer de Roswell Park, Nueva York, anunció en su página web que había firmado un acuerdo con el CIM para desarrollar una vacuna cubana contra el cáncer de pulmón y realizar ensayos clínicos en los Estados Unidos.

Con motivo de la visita de Barack Obama a la isla, el Presidente cubano Raúl Castro confirmó que ambos países acordaron profundizar el trabajo en la prevención deenfermedades transmisibles y enfermedades crónicas no transmisibles, incluyendo el cáncer.

Pero con las aguas del Golfo de México como espacio común, existen problemas ambientales que también requieren acción bilateral urgente, opina Brian M. Boom, vicepresidente para Estrategias de Conservación del New York Botanical Garden.

“A través de un mayor intercambio de datos y experiencias, los científicos cubanos y estadounidenses pueden reaccionar más eficazmente antedesastres naturales como derrames de petróleo en el Golfo de México y huracanes”, precisó el científico a SciDev.Net.

Durante su visita a La Habana, del 20 al 22 de marzo, el Presidente Obama reafirmó la voluntad de continuar trabajando en protección ambiental. “Nuestros gobiernos también trabajarán de la mano para proteger los hermosos océanos de esta región que compartimos”, afirmó.

Según Luis Montero Cabrera, miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba, este nuevo capítulo de las relaciones requiere “formas de cooperación diferentes”.

Montero comenta a SciDev.Net. que tradicionalmente las relaciones entre EEUU y Cuba consistían en “poner todo el conocimiento por parte de ellos y la mano de obra por parte nuestra. Ahora debería ser más parecido a la colaboración real, donde cada parte pone de todo”.

Sobre la trascendencia de la visita de Obama para el futuro la de cooperación científica, Joe Roman, de la Universidad de Vermont, comentó a SciDev.Net que espera que “estos cambios también ayudarán a ambos países a proteger el Caribe, las especies nativas y los ecosistemas”. Roman es autor de una propuesta, publicada en la revista Science (18 de marzo), para convertir la prisión de Guantánamo en un centro regional de investigación ecológica.

Leslie Salgado – Scidev Net