El parto vertical en el Perú y en el mundo es una práctica ancestral. Sin embargo, pese a sus múltiples beneficios –que incluso fueron reconocidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el 2001– fue desplazado por la técnica de parto horizontal.

Países como México, Chile, Argentina y Francia han adaptado sus normas médicas para permitir a las mujeres tener la posibilidad de dar a luz de manera vertical.

En este panorama, la empresa peruana Metax ha desarrollado una cama eléctrica diseñada para el parto vertical. Pero no solo eso: la cama tiene como beneficio adicional la posibilidad de usarse también para la etapa de hospitalización. Por ello ya se ha empezado a utilizar en centros de salud de Huancavelica y Puno.

“La cama vertical eléctrica posee mejoras importantes que permiten un uso más fácil, pues es un dispositivo eléctrico. Las mujeres pueden dar a luz sentadas, en cuclillas, arrodilladas, paradas o en forma horizontal si necesitan una cesárea”, explica a El Comercio Maritza Mejía, jefa de Diseño de Metax.

Este proyecto fue cofinanciado por Innóvate Perú. Mientras que la empresa Metax aportó S/257.877,69 (50,45%), Innóvate Perú participó con S/253.253,90 (49,55%). Para su desarrollo se requirió un financiamiento total de S/511.131,59.

Los creadores de esta cama están en conversaciones con centros médicos de Polonia para poder exportar unidades a Europa y otros países.

Múltiples beneficios

Dar a luz de manera vertical es un modo tradicional que reduce en 30% el esfuerzo al pujar debido a la gravedad.

Asimismo, incrementa en 35% la efectividad muscular de la madre, no comprime las principales venas y, además, ayuda a que llegue la suficiente cantidad de sangre a la placenta disminuyendo así la fatiga fetal.

Además, mejora la respiración de la madre, disminuye el dolor debido a la menor presión en el plexo sacro y disminuye el riesgo del prolapso de cordón.

Según especialistas, este tipo de alumbramiento afirma la identidad cultural en las comunidades donde tradicionalmente se ha dado a luz de este modo.

Desde grabados de la antigua Roma hasta los huacos de la cultura Moche en el Perú demuestran que el parto vertical se ha practicado desde hace varios cientos de años.

Fue a finales de 1600 e inicios de 1700 cuando se comenzó a usar la posición horizontal, pues el obstetra francés François Mauriceau ideó los fórceps, un dispositivo que ayuda a la extracción del feto.
Ya en las últimas décadas del siglo XX, países de todo el mundo retomaron esta práctica ancestral en sus servicios de salud.

En el 2012, la OMS premió al Ministerio de Salud por un proyecto de maternidad que integraba la adecuación cultural en el pueblo de Churcampa, Huancavelica.

El Comercio