Paraguay también participó de la Hora del Planeta

“La Hora del Planeta” es organizada y promovida por la Organización Mundial de Conservación (WWF por sus siglas en inglés) desde hace varios años.

Se celebra en marzo y consiste en un apagón eléctrico voluntario, en el que se pide a hogares y empresas que apaguen las luces y otros aparatos electrónicos durante una hora.

Empezó en el 2007 y se fue extendiendo por todo el planeta hasta llegar a las 7.000 ciudades que se unieron a la iniciativa en el 2014.

En Paraguay participaron varias empresas pero también la represa hidroeléctrica de la Entidad Itaipú Binacional. El acto central fue en el estacionamiento del Shopping Villa Morra desde las 20.00 hasta las 21.30.
La organización ambientalista WWF resaltó este sábado la importancia del Gran Chaco, protagonista de la edición de este año de la Hora del Planeta

Con una extensión aproximada de 1.141.000 kilómetros cuadrados distribuidos entre Argentina, Paraguay, Bolivia y una pequeña parte de Brasil, el Gran Chaco es la segunda superficie boscosa más grande de Sudamérica, solo por detrás de la cuenca Amazónica.

Su biodiversidad abarca más de 3.400 especies de plantas, de las cuales aproximadamente 400 son endémicas, es decir, que solo se presentan en esta zona, y comprende alrededor de 150 especies de mamíferos, de las cuales 12 son únicas en el mundo, publicó la agencia EFE.

Última hora

La Paz apagó sus luces para dar un respiro al planeta

La ciudad de La Paz apagó sus luces entre las 20.30 y 21.30 del sábado y reflexionó sobre cómo combatir el calentamiento global, en el marco del “la Hora del Planeta” que se realiza en todo el mundo, afirmaron fuentes institucionales.

El director de la organización Canaru, Jorge Ruiz, encargado de ese programa en Bolivia, aseguró que se busca reflexionar a la población sobre los hábitos que se deben adquirir para ayudar al planeta Tierra.

“Es preciso adoptar nuevos hábitos responsables, sostenibles, amigables de medioambiente, los cuales se pueden hacer desde la casa; por ejemplo, cambiar las botellas de bebidas desechables por las retornables, para no contaminar el planeta; además, clasificar la basura”, argumentó.

Recordó que en 2015 participaron 10.000 ciudades de 172 países, y en Bolivia 1,5 millones de personas en los nueve departamentos y 25 municipios, cifras que aumentaron este año.

Por su parte, la secretaria municipal de Gestión Ambiental, Mariana Daza, informó que la plaza Camacho se convirtió en el lugar de demostración de acciones de sensibilización para promover la reducción en el uso y consumo de energía que aportan a la mitigación y tengan impacto en la lucha contra el cambio climático.

Bolivia, es parte de ‘La hora del planeta’ desde 2009.

Oxígeno

Una hora sin luz por la salud del planeta

Las luces del edificio de la Prefectura del Guayas se apagaron a las 20:30. En reemplazo, decenas de velas iluminaron la acera de la calle Illingworth, en el centro de Guayaquil. Así, el Consejo Provincial se sumó a la Hora del Planeta, una iniciativa global liderada por la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza, por sus siglas en ingles).

Cada año este llamado ‘verde’ contra los efectos de cambio climático convoca a 7 000 ciudades de 172 países del mundo. Y aunque durante una hora no se utilizó electricidad, quienes se reunieron en los bajos de la Prefectura disfrutaron de música en vivo y malabares con fuego la noche de este sábado 19 de marzo del 2016. Catalina Domínguez, directora encargada de Ambiente de la entidad, recordó que este es el sexto año en el que participan de esta campaña mundial.

La Hora del Planeta empezó en el 2007 como un acto simbólico en Australia. Actualmente vincula a personas, empresas y organizaciones de todo globo. Obtener más apoyo y fondos para acceder a más energías renovables, conservar la vida silvestre y sus hábitats, crear medios de subsistencia sostenibles e impulsar legislación y políticas frente al cambio climático son algunas metas de esta propuesta. “Esperamos que este año la Hora del Planeta en Ecuador conecte, movilice y logre el compromiso permanente de los varios sectores ciudadanos en la búsqueda de alternativas y soluciones en el proceso de lucha contra el cambio climático y de mitigación de sus impactos económicos”, dijo en un comunicado Hugo Arnal, director de WWF-Ecuador. Hablar del cambio climático ya no es suficiente, pues sus efectos se hacen sentir cada vez con mayor fuerza. Basta con mirar al 2015, el año más caliente registrado en la historia.

En gran parte este efecto está ligado a las emisiones de dióxido de carbono. Y si bien la huella de carbono de América Latina y El Caribe contribuye apenas el 10% de las emisiones mundiales de CO2, el panorama para el continente no es del todo alentador. En febrero pasado, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) presentó un estudio para la reducción de las emisiones. Según el informe, para el 2050 las consecuencias financieras de los impactos climáticos serían de unos USD 100 000 millones anuales para la región. La escalofriante cifra es un llamado urgente a tomar la ruta hacia las fuentes de energía renovable, que sean más amigables con el ambiente. “Las acciones climáticas de hoy decidirán el futuro del planeta para nuestras generaciones venideras.

La Hora del Planeta empodera a cada individuo (a través de un evento social, campañas interactivas o las redes sociales) para formar parte de la lucha frente al cambio climático”, dijo Siddarth Das, director ejecutivo de la Hora del Planeta Global, como cita el portal de la WWF. En Ecuador, la cadena de farmacias Pharmacy’s y Cruz Azul también se unieron. Apagaron 150 letreros en todo el país, de 20:30 a 21:30. De esta forma ahorrarán unos 260 kilovatios de energía.

Diario El Comercio

La hora de todos

Según estadísticas, la mitad de la población vive en ciudades completamente asentadas, por lo que el uso y gasto de los servicios es mayormente elevado de quienes viven en otro tipo de áreas, y por si no fuera poco, estas ciudades generan un 70% de las emisiones de CO2 de todo el planeta. Tan solo en América Latina, se calcula que para antes del 2030, un poco más del 80% vivirá en ciudades.

Ha tomado mucha importancia la iniciativa conocida como “La Hora del Planeta”, mediante la cual se pretende reducir el de energía eléctrica dentro de las ciudades a efecto de otorgarle un pequeño “respiro” al medio ambiente, pues las acciones en conjunto fan mayores resultados.

Xalapa no fue la excepción, pues las luces del Ayuntamiento fueron apagadas ante el llamado hecho para el pasado 19 de marzo, misma acción que realizaron otras ciudades alrededor del país, entre ellas la Ciudad de México. Se tiene conocimiento que las miles de variedades de maíz de las que se tiene conocimiento en nuestro país, corren un gran riesgo, pues tenemos de frente una gran incursión de transgénicos.

Más de quince países por todo lo largo y ancho de América latina, se encuentran inscritas en esta gran iniciativa, siendo Brasil y Bolivia, los países con los que más ciudades cuentan dentro de este proyecto, así como diferentes celebridades y figuras diplomáticas, tal es el caso de Ban Ki-moon y el político estadounidense Al Gore.

La idea es una carta noble para todos aquellos que sentimos necesidad por contribuir a evitar las consecuencias que trae consigo el cambio climático, es una oportunidad en la que pareciera a simple vista, que no abona a ningún beneficio ambiental para el país, sin embargo, es una buena idea que cada Hora del Planeta que se ejecute, tenga un contribuyente más.

Los grandes problemas ambientales, deben ser atendidos de frente por cada uno de los ciudadanos que habitamos, ya que somos los que a final de cuentas sufrimos las terribles consecuencias del cambio climático y el calentamiento global; por otro lado, resulta importante fortalecer desde los plenos, la legislación pertinente para el control climático, así como una construcción acertada de verdaderas políticas públicas para el medio ambiente en nuestro país.

El Demócrata