En el marco de su visita al país, el presidente francés François Hollande participó del “Foro sobre la cooperación científica y educativa franco-argentina”. Acompañado por el canciller Jean-Marc Ayrault, el jefe de Estado fue recibido en el Polo Científico-Tecnológico por el Dr. Lino Barañao, quien desde 2007 dirige la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en Argentina.

En el marco de la visita, el Conicet firmó una serie de acuerdos de cooperación con Francia que, entre otros asuntos, instrumentalizan la formación de investigadores argentinos en Europa (a instituciones de prestigio como el Centre National de la Recherche Scientifique), agilizan los intercambios de proyectos académicos (convenio realizado con el Institut de Recherche pour le Développement) y profundizan los lazos en campos como la museología y las ciencias naturales (con participación destacada del Museo de Historia Natural de París).

El discurso de apertura estuvo a cargo de Barañao que, en primer término, compartió su enfoque respecto al horizonte al que debía apuntar el sistema científico nacional y propuso “pasteurizar de la ciencia argentina”, tras rememorar la figura del célebre químico francés. “Como alguna vez le comenté a la doctora Cristina Fernández, nuestro país necesita recuperar esa visión integral que cultivaba Pasteur, es decir, tenemos que imitar su afán por impulsar la ciencia básica inspirada en aportar de manera significativa al desarrollo económico y social del Estado”.

Hollande señaló que “Francia y Argentina comparten la misma convicción sobre el conocimiento como condición necesaria del progreso y, por ello, nos consideramos sociedades progresistas. Nuestros países utilizaron la ciencia para superar las dictaduras, las opresiones y los fanatismos que siempre han querido amordazar a la universidad y a la razón”.

El primer mandatario galo resaltó la importancia de la articulación binacional en las áreas de cultura, ciencia y educación universitaria, al tiempo que compartió los nuevos desafíos que se propone Francia de cara al futuro. “Argentina es una potencia científico-tecnológica y tiene una gran fama internacional. Buscamos que haya un reconocimiento mutuo de los diplomas para que los programas educativos vayan a la par. Por otro lado, estamos pensando en firmar un acuerdo mediante el cual el estado francés se compromete a financiar proyectos científicos con el objetivo de resolver conflictos climáticos que afectan zonas puntuales de la geografía argentina como las inundaciones en Santa Fe y las deforestaciones en Chaco.”

Por último, Hollande señaló la necesidad de promover una mayor circulación del conocimiento en un marco signado por la globalización científica. “Hemos decidido liberalizar al máximo los visados para que se puedan facilitar las estadías de científicos extranjeros en nuestro país. Consideramos que la mundialización de la ciencia es una ventaja y no hay que temerle. Los intercambios estudiantiles, al igual que las publicaciones académicas, son fundamentales para el progreso porque favorecen el diálogo entre varios países.”

A partir de la firma del acuerdo Marco intergubernamental en Ciencia y Tecnología de 1964, Francia se convirtió en el primer socio científico de Argentina. En la actualidad, se registran cien proyectos en curso y, además, se desarrollan cuatrocientas misiones anuales de científicos franceses en el país. La movilidad estudiantil aumentó un 30 por ciento respecto al año anterior debido a los acuerdos firmados entre los establecimientos académicos. En esta línea, se destaca la conformación de siete equipos franco-argentinos que trabajan en diversas áreas del conocimiento como la sociología, la economía agropecuaria, las nanociencias y la biología celular, entre otros.

Pablo Esteban – Página 12