Es un reconocido científico del área médica, especialmente en los campos de la neurología y epilepsia. Ha producido al menos 150 investigaciones en los últimos años, lo que lo posiciona como uno de los investigadores más prolíficos de Honduras. Marco Tulio Medina es el actual decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Univeridad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).

Como reconocimiento a su capacidad, la Federación Mundial de Neurología lo nombró como uno de los 10 mejores investigadores académicos para trabajar a nivel internacional sobre las consecuencias neurológicas causadas por el zika.

La comisión investigará, analizará y brindará recomendaciones respecto a este virus que afecta a América Latina. La federación es uno de los organismos asesores de la Organización Mundial para la Salud.

¿Cuándo y dónde nace?

El 19 de septiembre de 1959 en Tegucigalpa y mis padres fueron Amparo Hernández y Marco Tulio Medina Cuevas, ambos eran farmacéuticos.

¿Sus orígenes son humildes?

Yo vengo de una familia de clase media en la cual mis dos padres fueron profesionales en el área de la salud; en las dos familias había muchas personas que trabajan en esta área. También por la parte de mi padre había familiares dedicados a la parte del café en el occidente del país.

¿Cree que la profesión la traía en las venas o fue inculcada?

Creo que siempre hay un deseo que es alimentado por las características que uno tiene, en primer lugar el de servicio y compasión por otros, y eso es algo muy interno que viene inherente al ser humano, eso es la Medicina. Pero también tiene que ver con los ejemplos en el hogar; es una combinación.

¿Desde cuándo ejerce la Medicina?

Desde hace 30 años, me gradué el 20 de noviembre de 1985. No obstante, desde que uno estudia y sobre todo en el servicio social se empieza a aportar de manera más activa.

¿Cuál fue su primer trabajo?

Fue en la Unah, había sido instructor de Biología por cinco años cuando estudiaba Medicina, al graduarme fui transferido a la Dirección de Investigación Científica de la Unah dada mi inclinación a la investigación.

¿Qué especializaciones tiene?

Me formé en Neurología en el Instituto Nacional de Neurología de México. Luego hice Neurofisiología Clínica en la Universidad de Marsella, Francia; asimismo, Epileptología Pediátrica, y estuve en la Universidad de California, adonde hice un posdoctorado en Epilepcia Pedriátrica y del Adulto. En los últimos seis años he venido finalizando mi doctorado en Neurociencias.

¿Siempre fue aplicado en los estudios?

Esa fue una de mis características, me encantaba ser aplicado. Me gustaba leer y aprender cosas nuevas y de cierta forma retribuir todo el esfuerzo de mi familia.

¿Qué recuerda de su vida universitaria?

Una de las experiencias más relevantes fue que la Unah me permitió ser instructor de Biología y me abrió un ámbito que deseaba, que era enseñar.

¿Tiene alguna experiencia que lo haya marcado durante el ejercicio de la Medicina?

Hay muchas, particularmente el dolor de otros cuando se pierde la batalla contra la enfermedad, es muy doloroso y uno recuerda a las personas que ha ayudado. También es la alegría, que es el otro extremo, ver a alguien recuperado.

¿Cuántos años tiene de ser docente?

Comencé en 1980 como instructor y ahora sigo como decano de la Facultad de Ciencias Médicas.

¿Cuántas investigaciones ha hecho?

En este momento, de acuerdo con los trabajos publicados, calculo unas 150 investigaciones. También llamamos líneas de investigación como la que hice 1984 con el estudio de una persona que tenía afección en el cerebro que se denomina parálisis general progresiva.

¿En qué etapa está Honduras en cuanto a investigación médica?

Honduras está en una etapa inicial del desarrollo investigativo. Tampoco estamos en cero, pero estamos en esos primeros pasos que requiere el país para desarrollar la investigación de las ciencias médicas. Esta ha sido promovida por diversas generaciones. Los retos en el área de investigación son altísimos y requerimos formar más recurso humano para alcanzar niveles mejores.

¿Cuáles son los obstáculos que impiden avances en al investigación médica?

En primer lugar debemos cambiar la forma de pensar sobre la investigación. Debe haber un compromiso de colocar recursos humanos, técnicos y un ambiente positivo y motivacional en que al investigador se le promueva, aprecie y estimule.

¿Cuál es la calidad de médico que está formando Honduras?

Yo tengo la referencia de los médicos que van afuera de Honduras. En nuestro caso han sido de excelencia académica y hemos recibido reportes muy buenos; aunque siempre hay jóvenes estudiantes que no son aplicados. Pero puedo decir que el médico que egresa de la Unah es el mejor.

¿Será necesaria una reforma curricular?

Creo que sí requerimos de una reforma fomentando aspectos en el área del humanismo, ética y bioética; pero sí estamos en una línea que sigue los parámetros internacionales.

¿Le han ofrecido algún cargo en la administración pública?

No he estado metido en política desde hace muchos años, de tal manera que me he sentido muy cómodo donde estoy, en la Unah. Afuera de Honduras me han dicho de algunas ofertas, pero mi compromiso es con el país y aquí estoy muy contento con lo que hago.

¿Cómo es su relación con sir Salvador Moncada?

Es mi maestro y lo admiro. Tengo la oportunidad de conocerlo y trabajar con él por más de 20 años y hemos desarrollado varios proyectos, como Honduras Global. En el plano personal admiro la forma en que mira la vida, su carisma, voluntad e inteligencia. Es una persona en la que Honduras debe tomar como punto de referencia.

¿Cuál es la situación actual de dengue, zika y chikungunya en el país?

A mi juicio es una situación grave, porque tenemos el vector y las condiciones de hacinamiento urbano, de pobre control de la basura y mal manejo del agua. Es una situación delicada y requiere del máximo esfuerzo de todos.

Para saber

Células madre

“Hay varios grupos que están trabajando en el tema. Es un área en que hay que ir creando el ambiente académico para que sea lo que todos queremos”.

La Prensa