El puertorriqueño Isaac Cruz Cortés, astrónomo aficionado radicado en Ohio, descubrió una supernova durante un rastreo estelar el pasado mes de febrero, informó hoy, lunes, la Sociedad de Astronomía de Puerto Rico (SAPR).

La supernova o explosión estelar fue detectada la noche del 10 de febrero de 2016 por Cruz Cortés desde su observatorio en Ohio mientras tomaba una serie de fotografías a la galaxia CGCG 336-041 ubicada en la constelación de la Osa Menor, indicó la SAPR.

Cruz Cortés descubrió la supernova por su gran luminosidad. Una supernova representa el final explosivo de una estrella de alta masa y su estudio abona a mejorar las teorías actuales sobre evolución estelar, destacó la SAPR en un comunicado de prensa.

Para autenticar su descubrimiento, Cruz Cortés envío los resultados de sus fotografías e investigaciones al programa All Sky Automated Survey for SuperNovae (ASAS-SN por sus siglas en ingles) de la Universidad del Estado de Ohio, centrado en buscar y encontrar variaciones en objetos celestes de espacio profundo de hasta magnitud 17 de brillantez

A la supernova se le asignó el nombre de ASASSN-16bp y SN 2016adq por la Unión Astronómica Internacional (IAU por sus siglas en inglés), indicó la SAPR, organización avalada por el NASA Puerto Rico Space Consortium.

Cruz Cortés es miembro de la SAPR y desde niño ha sido aficionado a la astronomía. Al presente reside en Reynoldsburg, Ohio y posee una maestría en ingeniería y otra en gerencia, de la Universidad de Purdue, en West Lafayette, Indiana.

“Mi observatorio me queda a unos 53 kilómetros al norte de donde vivo, en una finca de caballos. En el observatorio tengo un telescopio marca Planewave de 17″ CDK (Corrected Dall-Kirkham) montado en un Paramount ME y la cámara que utilizo para realizar mi trabajo fotográfico investigativo es una CCD CG16M hecha por Apogee la cual tiene un detector 16803”, narró Cruz Cortés.

El ingeniero explicó que su interés por la astronomía se desarrolló muy temprano en su infancia al explorar un libro que le regaló un familiar. “Mi tía, que era maestra de ciencias en Ponce, me regaló un libro, que todavía tengo en mi biblioteca, llamado “Astronomía” por el astrónomo español José Comas Solá. Aunque la mayoría de los detalles técnicos eran muy avanzados para yo poder entenderlos a esa temprana edad, la narrativa me cautivó y nació mi amor por la ciencia”, explicó en declaraciones escritas.

El Nuevo Día