Para la segunda mitad de 2013, Fredy Gómez y su hermano, Juan Sebastián, se toparon con una suerte de muro, un problema grande. Meses antes habían lanzado la primera versión de BComposer, una serie de aplicaciones móviles para crear música que, para todas sus bondades, tenían problemas de sonido. “En seis meses habíamos solucionado los diseños de cómo iba a ser todo el producto y teníamos los prototipos gráficos, pero el verdadero problema fue el audio porque el software en Android, la API, tenía demasiadas latencias: uno no puede componer con retrasos, todo tiene que sonar en el tiempo que es”, cuenta Fredy. Desde finales de 2011, los hermanos se encontraban trabajando en una aplicación móvil para componer música, una nueva forma de visualizar el proceso de composición, a través de un dispositivo móvil, que parece simplificar un asunto pleno en teoría y reglas, pero también en sutilezas. Fredy es músico y Juan Sebastián, ingeniero. La idea, entonces, pareciera un asunto normal, acaso natural. Su desarrollo les tomó a los hermanos poco más de un año, hasta mayo de 2013, cuando lanzaron la versión 1.0. Y ahí se enfrentaron al problema del audio.

La forma de hacerle el quite a este inconveniente fue utilizar una librería de audio para Android llamada Pure Data, escrita en un lenguaje que ninguno de los dos conocía y, al parecer, tampoco nadie en Colombia. Entre lecturas y búsquedas en internet, los hermanos encontraron a un chileno que no sólo sabía usar Pure Data, sino que estaba dispuesto a enseñarles. Los Gómez le pagaron al chileno por dictarles clases una vez por semana, durante dos meses, a través de Skype.

Al final de esto, Juan Sebastián reescribió las aplicaciones utilizando Pure Data y con esta actualización el audio quedó justo en el punto, o más bien, justo en el tempo. Entre marzo y mayo de 2014, lanzaron la versión 2.0 de sus productos: una aplicación de ritmo (hecha para componer), una de escalas y un metrónomo. “Yo estudié música. Pero una de las cosas que no me gustaba es que a uno lo ponían a repetir escalas todo el tiempo, a memorizar y ya. Si uno quería componer, eso tocaba hacerlo en las clases de composición, me decían. Y yo lo que quería era componer, saber por qué esta nota va en un lugar y no en otra”, dice Fredy.

BComposer nació de estas preguntas y su idea es enseñar los fundamentos de la música en una forma que simplifica toda la teoría detrás de la composición. Hasta hoy, las tres aplicaciones de BComposer cuentan con más de 80 mil descargas: la de escalas es la más popular, con más de 26 mil. Esta última es la única disponible para iOS (fue lanzada para este sistema operativo en diciembre de 2014); las otras tres se encuentran en Android. Para el lanzamiento en Android, los hermanos Gómez se agruparon bajo la figura de One Man Band Studios, una empresa cuyo nombre en español traduce algo como estudios del hombre orquesta; quizá no haya una fórmula más apropiada para llamar este escenario. “Creamos la empresa porque así era más serio todo de cara al usuario. Pero hacer empresa acá es muy difícil. En un momento, mientras hacíamos los trámites, un funcionario nos preguntó cuánto stock teníamos en nuestra bodega. ‘Señor, nosotros tenemos una aplicación móvil’. ‘¿Cómo así?, ¿cuántos productos tienen en almacenamiento?’, insistió”. En este punto, la historia de One Man Band Studios comparte muchos de los elementos del emprendimiento en Colombia y en otros lugares de Latinoamérica: crear empresas suele ser un proceso complejo, más aún si el producto pertenece a la economía digital.

En lo que se diferencia, sin embargo, es en la buena suerte que le trajo James Rodríguez a los hermanos Gómez. “Las aplicaciones tienen un pedacito de publicidad (algo que les ha reportado US$400 a los desarrolladores) y para poder recibir este dinero estábamos viendo cómo abrir una cuenta bancaria en Estados Unidos, pues en ese entonces Google no aceptaba una establecida en Colombia. Esto fue por el tiempo del partido de Colombia-Uruguay en el Mundial pasado. Estábamos trabajando durante el juego cuando James metió ese gol histórico. En ese momento exacto, Colombia entró en el grupo de países aceptados para transacciones bancarias. Es una coincidencia, pero nos quedó la idea de que ese gol nos metió en la lista”, dice Fredy.

Hoy, BComposer está nominada en los Premios Colombia en Línea, en la categoría de aplicaciones móviles. Los ganadores son escogidos por votación pública, aunque la lista de finalistas la realiza un jurado experto, que en este caso fue Google Launchpad, una iniciativa dedicada a ayudar el lanzamiento y mejora de este tipo de desarrollos. “Para nosotros es un gran honor estar sólo entre los finalistas, pues eso implica que gente que sabe escogió nuestros productos por las posibilidades que ofrecen”. Los premios serán entregados mañana en Bogotá.

El Espectador