La rehabilitación después de un problema de salud, como un accidente cerebro vascular (ACV), un accidente o una lesión deportiva, puede resultar en un proceso largo y tedioso. Por eso, en base a trabajos científicos que sostienen que la estimulación lúdica acorta los tiempos de recuperación, la empresa cordobesa de desarrollos informáticos Geminus-Qhom creó una plataforma virtual destinada a la rehabilitación de pacientes con la ayuda de un sistema similar a un videojuego, en el que hay que cumplir con desafíos y superar diversos niveles de dificultad.

El desarrollo fue bautizado MOTMI y se basa en un software que establece los ejercicios que el paciente debe realizar, según las indicaciones médicas para el tratamiento. El sistema cuenta con un sensor encargado de detectar los movimientos de la cabeza, el tronco y las extremidades del paciente. El sensor utilizado es Kinect, una tecnología utilizada por Microsoft para sus consolas de videojuegos. El equipo encargado de desarrollar elsoftware, que comenzó a trabajar en la plataforma hace dos años, está conformado por programadores informáticos y profesionales de la salud, entre los que hay un kinesiólogo y un fisioterapeuta.

“Cuando un paciente tiene que rehabilitarse, cualquiera sea la patología, el médico indica un plan de ejercicios para rehabilitar los grupos musculares afectados. En la plataforma MOTMI, el médico puede seleccionar los ejercicios desde la librería virtual. Posteriormente, el paciente puede ingresar al sistema, se ubica frente al sensor y el sistema le va indicando lo que tiene que hacer”, explica a TSS el ingeniero en Sistemas Ricardo Ruival, director de Geminus-Qhom.

De esta manera, MOTMI se convierte en una suerte de médico virtual, a través de un avatar en 3D, que realiza el ejercicio para que el paciente, ubicado frente al sensor, lo copie. Mientras lo hace, el usuario ve su imagen reflejada dentro de un ambiente tridimensional. Y, a través del sensor, queda un registro de cada movimiento. Esto permite que, si la consigna indica que hay que levantar el brazo a 90 grados y el paciente lo levanta un poco menos, tarda más tiempo del señalado, o mueve partes del cuerpo que no debería mover, el sistema le avisa para que pueda mejorar el movimiento y, así, pasar a otro nivel de dificultad.

MOTMI puede ser utilizado en cualquier computadora con una configuración estándar y está pensado tanto para los profesionales de la salud como para quienes deben realizar una rehabilitación. “Para los médicos es una herramienta que permite acelerar el proceso de rehabilitación y optimizar sus propios tiempos, ya que la plataforma va recopilando toda la información del tratamiento, sin necesidad de que el médico esté presente todo el tiempo”, sostiene Ruival. “En el caso de los pacientes, les estamos ofreciendo una rehabilitación mucho más motivadora a través de un juego en el que pueden atravesar distintas etapas”, agrega.

La plataforma no está destinada a una patología en particular, sino que está orientada a grupos musculares en general. “Cuando empezamos con el desarrollo, lo pensamos para personas que habían sufrido un ACV. Pero, posteriormente y a partir de los relevamientos hechos en los centros de rehabilitación en los que fuimos probando el desarrollo, vimos que el factor común de cualquier rehabilitación son los grupos musculares. Es decir, siempre hay que rehabilitar un grupo muscular. Esto hace que la plataforma sea transversal a cualquier tipo de patología”, explica el director de Geminus-Qhom.

A fines de noviembre pasado, MOTMI obtuvo el Premio Sadosky 2015 a la Industria Tecnológica Argentina en la categoría Proyecto de innovación, una distinción otorgada por la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos de la República Argentina (CESSI). Ruival destaca que encontraron muy pocos desarrollos similares en el mundo. “Las tecnologías relacionadas con la detección de movimientos todavía son bastante nuevas y las que existen no suelen estar orientadas a grupos musculares, sino a patologías concretas”, sostiene.

MOTMI aún no está disponible a nivel comercial, pero Ruival estima que lo estará en marzo de 2016. Sin embargo, ya pueden acceder a ella los centros de rehabilitación que quieran probarla. Algunos ya la están haciendo, como los centros de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Si bien la plataforma fue pensada para centros de salud, Ruival explica que también estará disponible para los pacientes que quieran utilizarla en sus casas para continuar la rehabilitación. Y agrega que “también hemos tenido gran aceptación en institutos para la tercera edad, donde las personas mayores necesitan realizar ejercicios, y estamos pensando en desarrollar una plataforma específica para este segmento”.

Nadia Luna – Agencia TSS