El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) celebró sus 45 años de trayectoria en un panel donde los invitados presentaron los retos actuales y las metas para mejorar y promover la innovación, la ciencia y la tecnología en el país.

El panel estuvo conformado por Enrique Cabrero, director del Conacyt, Tonatiuh Bravo Padilla, rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Gerardo Gutiérrez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Narro, ex rector de la UNAM, Héctor Mayagoitia, director del Conacyt en 1983 y Elia Marum, académica.

“Gracias y muchas felicidades” expresó José Narro. Y es que, dijo, no es poca cosa celebrar 45 años de una institución que promueve la ciencia, apoya a jóvenes estudiantes de posgrado y estimula económicamente la ciencia y la tecnología en el país.

Explicó que el Consejo apoya económicamente en tres áreas: desde el apoyo directo a la investigación, desde el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), y a través de becas para posgrado.

A la par, Bravo Padilla señaló que hay más de 50 mil becarios parte del Conacyt y 25 mil miembros del SNI. Además festejó que hay más investigadores de otros estados que los que hay en la capital. Y aunque la ciencia y la tecnología se esparcen por todas las entidades, reconoció que México debe proponerse metas concretas para figurar en la influencia tecnológica mundial.

Algunas de las propuestas fue el financiamiento, crecer la inversión pública y privada. También incrementar el número de doctores graduados al año, generar empatía con las ciencias duras, que los investigadores interactúen con la población económicamente activa, y promover una cultura científica, que la población se interese en temas de tecnología e innovación.

Para representar a las empresas, Gerardo Gutiérrez advirtió que México es de los países que menos invierten en tecnología y planteó algunas metas para el sector privado. Comentó que hay que vincular empresarios con tecnólogos y educadores, generar fondos de apoyo a la innovación, idear un marco legal que proteja la identidad intelectual y promover – académicos y empresarios en una responsabilidad compartida – , un marco jurídico legal que incentive la inversión.

Finalmente, Elia Marum, académica de la Udeg habló sobre la equidad de género y la necesidad de fortalecer la promoción educativa desde la igualdad y la inclusión. Romper con discursos sexistas que detienen el avance en áreas tecnológicas, científicas y de educación. “Vivimos en una realidad áspera donde si no te cubres de espinas, difícilmente sobrevives”.

El Diario NTR


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