Con gran expectación se realizó en la isla Rey Jorge, de la península Antártica, la botadura de Karpuj, la primera nave científica del Instituto Nacional Antártico de Chile (Inach) que surcará los mares antárticos en busca de avances oceanográficos y de biología marina, informó la entidad.

La iniciativa destaca por ser “la primera lancha rediseñada en Chile para hacer ciencia antártica”, precisó el ingeniero naval a cargo del proyecto, Félix Bartsch.

Su navegación estará basada en las áreas de las islas Shetland del Sur y en la costa occidental de la península Antártica, hasta la base Yelcho inaugurada en 1962, en el puerto natural de bahía Paraíso.

La embarcación comienza su expedición luego de dos años de restauración y 1.500 millones de pesos chilenos (unos 2,14 millones de dólares) invertidos por el Inach y la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt).

“Esto determina el inicio de una etapa en donde la ciencia oceanográfica y la biología marina tienen nuevas posibilidades”, señaló a los periodistas el director del Inach, Edgardo Vega.

Agregó que “como país y comunidad científica antártica nacional, se abren nuevas oportunidades para la cooperación internacional y otros proyectos que por dificultades logísticas no eran posibles”.

Por su parte, el intendente de la región de Magallanes comentó que “este es un día histórico donde vamos a contar con un instituto antártico con capacidad de movilidad propia marítima tanto logística como en ciencia en la península”.

Karpuj, cuyo nombre significa “albatros de ceja negra” en idioma indígena Yagán, cuenta con 24,5 metros de eslora y perteneció durante 20 años a la Armada de Chile.

En 2013 fue sometida a una transformación mayor, tanto en su estructura como equipamiento, para que sea óptima para navegar y trabajar en aguas antárticas.

La nave, que fue bendecida por representantes de la cultura Yagán, cuenta con una capacidad para 12 personas, sistema de comunicación de última tecnología y 900 millas de navegación autónoma.

Asimismo, posee en sus instalaciones un laboratorio seco para equipos de ecosonda y manejo de la roseta, además de un laboratorio húmedo para procesamiento y análisis de muestras.

La Nación


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