Por los pasados seis años, el ortopeda Juan C. Suárez ha dedicado gran parte de su tiempo como especialista en cirugía reconstructiva a perfeccionar una de las técnicas utilizadas en los reemplazos de caderas con el propósito de facilitar la recuperación de sus pacientes.

Específicamente, Suárez, de 40 años y natural de San Juan, ha perfeccionado la técnica del abordaje anterior, que consiste en hacer el reemplazo de caderas por la parte delantera de la pierna, o sea, sin cortar músculos.

Esta técnica, explicó, hace que la nueva cadera sea más estable y que la incidencia de dislocación y debilidad sea menor.

“Lo que pasa es que es más difícil hacer el reemplazo por al frente, porque el fémur queda expuesto. El abordaje clásico es el posterior, en el que se entra por la parte de atrás de la pierna, pero el problema con ese es que hay que cortar músculos, lo que puede causar debilidad e inestabilidad. Nosotros, para hacer el abordaje anterior, usamos una mesa que nos ayuda a exponer el fémur y facilita la cirugía”, dijo Suárez.

Dicha mesa, añadió, es lo que se conoce como una “mesa radiolucente”, es decir, que permite el uso de rayos X “intraoperatoriamente” para asegurar que los componentes del reemplazo se coloquen de la manera más precisa posible antes de finalizar el procedimiento.

“Los resultados de nuestras operaciones se publicaron y presentaron (a la comunidad científica), encontrando que más del 90% de los pacientes tenían los implantes en el ‘target’ de lo que queríamos”, expuso Suárez, quien es facultativo de la Cleveland Clinic en Weston, Florida.

“Somos un departamento de cinco ortopedas y somos dos con mi especialidad (cirugía reconstructiva de cadera y rodilla). Soy el director de investigación de mi departamento y codirector del ‘fellowship’ clínico de cirugía reconstructiva de cadera y rodilla. Todos los años, tenemos varios médicos que pasan un año con nosotros haciendo investigación en el campo, y también tenemos dos ‘fellows’ clínicos que luego de terminar la residencia de ortopedia, deciden pasar un año con nosotros haciendo una subespecialidad en cirugía reconstructiva de cadera y rodilla. El último ‘fellow’ es de Puerto Rico y practica en el área oeste de la Isla”, añadió.

Suárez tiene un bachillerato en biología de la Louisiana State University , estudió medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico, e hizo una residencia en cirugía ortopédica en la Universidad de Miami/JacksonMemorial Hospital y un “fellowship” en cirugía reconstructiva de cadera y rodilla en OrthoCarolina/Carolinas Medical Center.

Resaltó, de paso, que se mantiene “bien activo” en el área de investigación, siendo uno de sus estudios actuales en el campo de manejo de dolor luego de reemplazos de rodillas. Dicho estudió, que inició en verano pasado, consiste en dividir a los pacientes reemplazados en tres grupos y administrarles -por separado- acetaminofén intravenoso, acetaminofén oral o un medicamento (anestesia local de larga duración) que se infiltra en la rodilla.

“El problema con los reemplazos de rodillas es que duelen mucho y uno, como médico, trata muchas maneras de minimizar ese dolor. Hacemos dos cosas: bloquear el canal abductor (nervios periferales) y usar el acetaminofén intravenoso. Necesitamos como 40 pacientes por grupo y ahora mismo tenemos 20. No hay resultados por ahora, pero lo importante de minimizar el dolor postoperatorio es que minimiza el uso de medicamentos y minimiza, a su vez, los efectos secundarios de esos medicamentos, que suelen ser una de las causas de prolongación de hospitalizaciones”, dijo Suárez.

Otro de las investigaciones que tiene en curso es sobre terapias guiadas por internet para pacientes con reemplazo de caderas, en un intento por bajar los costos asociados a la cirugía.

“Es un estudio de terapia formal frente a terapia por internet. Cada dos semanas les enviamos las terapias a los pacientes vía correo electrónico; no se usa terapia supervisada. Este estudio también comenzó en verano pasado y tenemos unos 20 pacientes”, dijo.

Suárez, quien ha ganado varios premios de investigación de la Florida Orthopedic Society y tiene varias publicaciones científicas, aspira a que su equipo de trabajo y estudios sigan creciendo, y que en un futuro no muy lejano la Cleveland Clinic se convierta en el lugar de mayor “output” académico del sur de Florida.

“Para mí sería un sueño hacer en Puerto Rico lo mismo que hago aquí”, concluyó, al recordar que antes de su trabajo actual, practicó y fue facultativo del Hospital de Veteranos y el Hospital Auxilio Mutuo. “Pero se me presentó esta oportunidad única, que me permitía no solo practicar medicina, sino también realizar investigación y educar a residentes y ‘fellows’. No fue fácil y me iba bien, pero esta es una gran oportunidad”, aseveró.

El Nuevo Día