Dos libros evalúan el estado de los recursos naturales y especies poco conocidas en Panamá. Estos libros científicos proponen la conservación y estudio profundo de estas especies que enriquecen la biodiversidad del Istmo.

Con el afán de estudiar la calidad del agua, y de recomendar mejoras a los tomadores de decisiones de sus respectivos países, un grupo de científicos escribieron el libro‘Diversidad, conservación y uso de los macroinvertebrados dulceacuícolas de México, Centroamérica, Colombia, Cuba y Puerto Rico’.

En éste participaron 36 autores de 11 países latinoamericanos, desde el 2010, que unieron sus esfuerzos para una meta común: conocer la situación actual de la calidad del agua y la biodiversidad contenida en ella dentro de cada uno de sus países.

Para esto utilizaron a los macroinvertebrados como bioindicadores de la calidad del agua en cada uno de sus países, indicó Aydeé Cornejo, quien junto a Juan Bernal, escribió el capítulo 10 del libro, único capítulo de este libro sobre el estado del agua en Panamá.

En Panamá, identificaron escasez de información en el tema de macroinvertebrados y un manejo del agua. En esta edición, los autores panameños proponen a los tomadores de decisiones y gestores del recurso hídrico en Panamá, acciones concretas a para el manejo del agua y del estudio sobre la diversidad en las aguas. ‘En Panamá el crecimiento económico ha sido bueno, pero no ha venido con el ambiente y eso podría estar representando una pérdida de biodiversidad. En Panamá hay 500 ríos. Panamá es privilegiada por la cantidad de agua en ríos, pero se desconoce la biodiversidad’, advirtió Cornejo.

Cornejo dijo a La Estrella de Panamá que dirige recomendaciones al Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y a otros gestores del agua, para que la entidad exiga a los usuarios de agua de las empresas mineras, empresas turísticas, sector energético, que en sus estudios de impacto ambiental incluyan la evaluación de comunidades de macroinvertebrados.

Sugiere también que el gobierno mantenga colecciones científicas o museos de macroinvertebrados y que continúe apoyando el mantenimiento de los ya existentes para la investigación científica. Inclusive, habló de que se inicie el estudio de materias como recurso de agua, biomonitores, macroinvertebrados, entomología acuática, ecología de ríos, bio-monitoreo en las universidades.

PLANTAS EXÓTICAS

El otro libro lanzado tiene la finalidad de despertar el entusiasmo del público en general en la ecología, a través de ‘Algunas plantas exóticas introducidas en Panamá: Orígenes, usos y ecología’, escrito por el Omar López y Rodolfo Flores, quienes iniciaron una investigación rigurosa de flores en 2008 para analizar cuáles especies no autóctonas habitan en este país y ver el grado de influencia sobre el ecosistema.

López, principal autor, científico de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), busca atraer a las personas que les guste las plantas y brindarles este libro para que lo tengan como un punto de inicio para estudiar las plantas, y contagiarlos de la importancia de ellas.

‘Este ejemplar presenta 39 especies de plantas introducidas que fueron estudiadas por su fisiología y ecología. Con este compendio, se busca proveer información sobre las especies más comunes en jardines urbanos y rurales del país, así como también destacar cuáles de estas especies pueden ser nocivas y cuáles no’, explicó López, especialista en botánica.

López señala que la mayoría de las especies provienen de Asia, otras vienen de Suramérica, Europa, Norteamérica y el Caribe. Unas vinieron accidentalmente pegadas en una rueda de un auto, y otras las trajeron a propósito. Casi todas son ornamentales, y otras son tóxicas.

‘Para usos ornamentales está el bambú, y para la agricultura se menciona el guandú, el arroz, caña de azúcar. También tenemos las frutales, que está el mango, y para la reforestación tenemos la teca’, explicó el autor del libro.

La Estrella de Panamá