Alí Rodríguez, embajador de la nación bolivariana en la Isla, aseveró que el intercambio sostenido entre los dos países a lo largo de estos tres lustros es un tipo de solidaridad que no ocurriría en un contexto capitalista, y que ha reforzado en general la relación entre los países latinoamericanos.

Seguridad alimentaria, producción biotecnológica y manejo de desechos tóxicos han sido algunos de los temas de los casi 200 proyectos derivados de la colaboración científica entre Cuba y Venezuela, cuyo Convenio Integral de Cooperación cumple este viernes 15 años de rubricado, señaló la Agencia de Información Nacional (AIN).

Alí Rodríguez, embajador de la nación bolivariana en la Isla, aseveró en un acto celebrado a raíz de este aniversario en la Casa del ALBA que el intercambio sostenido entre los dos países a lo largo de estos tres lustros es un tipo de solidaridad que no ocurriría en un contexto capitalista, y que ha reforzado en general la relación entre los países latinoamericanos.

En estos tiempos en los que la naturaleza está amenazada, toda ayuda que se pueda recibir es bienvenida, enfatizó, sobre todo para un Estado como Venezuela, que tiene tanta explotación del petróleo y el gas, por lo que hay que tener sistemas para preservar la calidad del agua y los suelos.

América Santos, vicetitular cubana del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, recordó que el propósito fundamental de esta colaboración radica en lograr el desarrollo endógeno de la nación sudamericana.

Con los centros de investigación y las instalaciones nacidas a raíz de esta cooperación, se han generado productos de alto valor agregado y se ha comenzado a romper la dependencia tecnológica, que es una manera de hacer cumplir los sueños del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro y del Comandante-Presidente Hugo Chávez.

Bajo el nombre de Ciencia para el Pueblo, el convenio de cooperación científica entre Cuba y Venezuela abarca también aristas como la formación de recursos humanos capacitados en gestión ambiental, el desarrollo de la nanotecnología y la disminución del impacto del cambio climático.

Juventud Rebelde


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