Un microbiólogo puertorriqueño estuvo a cargo de algunas de las investigaciones más importantes y de proveer diagnóstico rápido y tratamiento a cientos de personas durante el brote de ébola reportado a principios de año en Liberia, África.

Su nombre es Guillermo Pimentel, de 45 años y miembro activo de la Marina de Guerra de los Estados Unidos (US Navy).

Actualmente, Pimentel funge como “executive officer” (segundo al mando) de la “Naval Medical Research Unit #6” en Lima, Perú, pero cuando trabajó con el brote de ébola estaba destacado en Maryland.

“Tuve la oportunidad de ir a Liberia y enviar dos de mis laboratorios móviles para proveer servicios de diagnóstico rápido y ayudar con el control de esta devastadora enfermedad”, contó Pimentel, quien tiene un bachillerato en microbiología industrial y una maestría en biología, del recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, y un doctorado en patología de plantas de la Washington State University.

“La contribución fue masiva y pudimos salvar cientos de vidas. Gracias al desempeño de mi personal y laboratorios, tuve el honor de conocer al presidente Barack Obama durante una sesión de prensa abierta en la Casa Blanca en febrero pasado”, agregó.

Pimentel contó que se enlistó en el US Navy como “microbiologist”, con el rango de teniente, una vez culminó su doctorado. En su carrera naval se ha especializado en estudiar enfermedades infecciosas, y los científicos que están bajo su mando en la actualidad trabajan con el fin de desarrollar vacunas y/o mejores tratamientos contra el dengue, influenza, malaria, bacterias entéricas y otras enfermedades infecciosas de importancia contra la salud pública. A su vez, desarrollan técnicas de laboratorio para diagnosticar y detectar dichas enfermedades rápidamente.

“Tengo más de 200 personas, entre americanos y peruanos, trabajando en el comando. Soy responsable de todo el personal, ejecución de fondos y las instalaciones, incluyendo laboratorios. En la parte científica, hoy día contribuyo más con nuevas ideas, corrigiendo manuscritos científicos y ayudando a desarrollar a nuestros científicos jóvenes que están entrando al US Navy”, dijo Pimentel, quien funge, además, como “specialty leader” de todos los oficiales microbiólogos en la Marina, así como asesor en microbiología para el cirujano general del cuerpo.

“Espero poder regresar 100% a la investigación cuando suba al rango de capitán”, sostuvo Pimentel, quien de 1999 a 2003 trabajó como “division officer” en el Hospital Naval en Portsmouth, Virginia; de 2003 a 2010 tuvo varias posiciones en la “Naval Medical Research Unit #3”, en Cairo, Egipto; y de 2010 a 2015 estuvo en la sede del “Naval Medical Research Center”, a donde llegó como científico en el grupo de biodefensa y ascendió a “deputy director”.

Labor en Egipto

Sobre su trabajo en Egipto, destacó que pudo estudiar el impacto de varias enfermedades infecciosas, como meningitis, brucelosis, leptospirosis, fiebre tifoidea e influenza, entre otras, a la economía y la salud pública de varios países en la región. A su vez, tuvo “el honor” de enseñar a muchos científicos y técnicos de laboratorios cómo diagnosticar estas enfermedades y estar preparados en casos de brotes que los puedan amenazar.

Pimentel, quien ha recibido seis condecoraciones a lo largo de su carrera naval -entre ellas, una por su asistencia durante el brote de ébola en Liberia-, aspira a convertirse en profesor universitario, y afirmó que le encantaría cumplir esa meta en Puerto Rico.

Gerardo Alvarado León – El Nuevo Día


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