Identificar las actividades de cooperación en biotecnología entre los países de América Latina para favorecer la integración y reducir la brecha de desarrollo con los Estados de mayor progreso es el objetivo de un seminario que arrancó hoy en la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).

Carlos ‘Chacho’ Álvarez, secretario general de este organismo, con sede en Montevideo, incidió durante su intervención en la apertura del foro, que se desarrollará a lo largo de la jornada, en la importancia de la integración para no seguir siendo un continente tan “heterogéneo productivamente, muy desigual y muy asimétrico”.

“Y si no pensamos en estos temas, como la biotecnología, en sentido más comunitario, lo que vamos a hacer es confirmar las diferencias que tienen nuestros países en América Latina”, añadió.

La importancia de la biotecnología en el desarrollo, la producción y el intercambio de bienes, servicios y procesos de alto valor agregado, así como el rol de la misma en los programas de cooperación científica y el impacto de la biotecnología industrial en el sector alimentos y agroindustrial son el compendio de temas en los que se divide el seminario.

Entre los ponentes que participan en el simposio “La Biotecnología y su impacto en el comercio internacional”, se encuentran especialistas en la materia de Uruguay y Argentina.

En opinión de Álvarez, si bien se ha cubierto una etapa “muy fructífera” en el desarrollo de Latinoamérica, hay tareas pendientes decisivas para achicar la brecha de desarrollo con respecto al mundo desarrollado.

“Todos nuestros países tienen algo en común en América Latina. Plantean básicamente diversificar y enriquecer nuestra base productiva”, especificó el secretario de Aladi, quien valoró que la biotecnología juega en esto “un papel central” al ser un área de conocimiento de las que más han crecido en los últimos años.

Álvarez puso como ejemplo la importancia e impacto en temas farmacéuticos, médicos, ambientales o industriales.

“Las nuevas maneras de industrializarnos tienen que ver con la capacidad de innovación de ciencia y tecnología que podemos aplicar en nuestros países”, aseveró.

Sin embargo, reconoció el “bajo presupuesto” que Latinoamérica tiene para el aspecto de la innovación en este sector.

“Si comparamos nuestras inversiones y estimación de nuestro presupuesto en ciencia y tecnología aún en los países relativamente más desarrollados de América Latina, vemos que la brecha de los países centrales es realmente impresionante”, destacó.

Rubén Ruffi, representante permanente de Argentina para Mercosur y Aladi e impulsor del seminario, valoró la importancia de la promoción y distribución de bienes, procesos y servicios tecnológicos en la región y a su vez el utilizar estas nuevas herramientas de integración más allá de la negociación normativa.

La Aladi, el más antiguo de los organismos multilaterales de integración regional de Latinoamérica, comprende a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

Fortalecer los lazos de cooperación, complementariedad e integración de lo científico tecnológico y concretamente en el desarrollo de la biotecnología son, argumentó Álvarez, las principales necesidades respecto a la materia.

“Ningún país por sí solo puede alcanzar medianamente el desarrollo científico tecnológico que tienen las naciones más desarrolladas. Yo diría que hay que explorar”, sentenció.

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