Se trata de la científica Adriana Ocampo. Su labor fue indispensable en la hazaña alcanzada por la NASA sobre Plutón.

Es barranquillera y lleva más de 9 años en el equipo que hoy está de júbilo por lograr, a través de la sonda New Horizons (Nuevos Horizontes), la mayor aproximación a Plutón. La científica habló con La FM y Caracol Radio y dio a conocer más detalles sobre lo que significa para el mundo el éxito alcanzado este martes y que se convierte en un logro para la humanidad.

“Es un momento épico. Fue realmente emocionante poder ver por primera vez a Plutón en una forma, en cubrir con un detalle extraordinario. Sus detalles globales nos muestran una cara del planeta pequeño con valles y lomas y sabemos que hay composiciones diferentes”, aseguró a esa emisora.

Dijo, además, que luego de esta exitosa misión, el mundo ya sabe ahora el diámetro exacto de 2.370 kilómetros de este pequeño planeta, que es un poco más pequeño que la luna.

“Está dando la pauta de un Sistema Solar nuevo y hoy, recién a las 7:50 (hora del Este), pudimos concretar esa hazaña de llegar al punto de mayor acercamiento (a Plutón), unos 12 mil kilómetros de distancia del planeta”, aseguró la colombiana que nació en esa ciudad del Atlántico, pero vivió toda su infancia en Argentina.

En ambas entrevistas explicó que la nave que se acercó a Plutón es la más rápida que ha construido el ser humano (capacidad de más de 14 mil millones de kilómetros por segundo) y realizó esta travesía durante nueve años, desde que partió el 19 de enero de 2006.

“Este es solo el comienzo. Estamos recibiendo ya unos 16 meses de información, cada día mandándonos detalles e información científica de más de 4 kilómetros. Nos toma la señal ir y volver de la tierra a la nave, y de la nave a la Tierra unas 9 horas, entonces por eso es que también nos toma tanto tiempo la información”, agregó la científica colombiana.

Explicó también que a las 9 de la noche de este martes (hora del Este) será un momento aún más emocionante porque se recibirá, por primera vez, la señal –después del encuentro más cercano– para ver si la nave espacial sobrevivió el pase por el sistema plutoniano.

“A las 9 de la noche la nave se pondrá en contacto con la Tierra y esperaremos ese momento con muchísima emoción para ver si sobrevivió el sobrevuelo”, contó.

Sobre el futuro de la misión New Horizons, Adriana Ocampo explicó que la nave tiene a bordo una pequeña cantidad de plutonio que genera la intensidad. “Tiene la capacidad de durar por siglos al tener esta fuente de energía. El próximo paso será explorar el cinturón de Kuiper; en agosto o septiembre de este año la NASA decidirá cuál será el próximo objeto que Nuevos Horizontes va explorar y llegaría ahí en el año 2019”, relató la científica.

Luego de ese tiempo, dijo, la misión va a seguir más allá del Sistema Solar para explorar la galaxia. Según ella, el factor límite va a ser la capacidad de la NASA de escuchar y recibir la señal en la Tierra.

¿Cómo funciona la nave?

De acuerdo con Ocampo, lo extraordinario es que el combustible solo se usa para direccionar muy tenuemente la nave, que es del tamaño de un gran piano.

“Fue lanzada con el cohete más poderoso que teníamos en ese momento. Por eso al ser lanzada utilizó el campo gravitacional de Júpiter y llegó allá en casi menos de un año. Usa, realmente, la mecánica celeste y el campo gravitacional para acelerarse al estar viajando en el espacio no hay nada que lo frene”, explicó la científica a ese mismo medio.

Además, contó detalles como la temperatura sobre la que puede estar volando la máquina, menos 200 grados de temperatura. Y, dijo, la NASA puede confirmar que Plutón tiene cinco lunas.

En estos 9 años también se conoció que Plutón tiene una atmósfera y es muy rocoso. “Es un sistema enigmático y complejo que desconocemos. Esta misión nos está ayudando a reescribir los libros de la ciencia, de la astronomía e, incluso, que el Sistema Solar tiene solo 8 planetas y es mucho más complejo”, concluyó.

La vida de la científica, orgullo colombiano

Pese a que sus orígenes están ligados a Suramérica, desde que era una adolescente Adriana Ocampo vive en Washington. En su perfil en la página web oficial de la NASA se describe como una amante de las naves espaciales, inclusive, cuenta, desde pequeña miraba a las estrellas y se preguntaba qué tan lejos estaban de ella.

“La exploración del espacio era mi pasión desde una edad muy joven, y yo sabía que quería ser parte de ella”, comenta.

Dice, también, que desde que aterrizó en Estados Unidos se preguntó “¿Dónde está la NASA?”. Es especialista en geología de la Universidad de California y tiene una maestría en ciencias de la geología planetaria de la CSUN (California State University, Northridge).

Pulzo

En 9 años a Plutón: la idea que soñó una barranquillera

‘New Horizons’, la sonda espacial de la Nasa, es la primera que llega hasta el planeta enano en la historia humana. La científica Adriana Ocampo es quien lidera la misión, y en conversación con EL HERALDO cuenta detalles del proyecto científico.

Plutón es algo que desconocemos, pero después del 14 de julio, el próximo martes, se tendrán que reescribir los libros de Astronomía”, con estas palabras la científica barranquillera Adriana Ocampo describe, vía telefónica desde los Estados Unidos, el impacto que tendrá en la ciencia el sobrevuelo de la nave New Horizons(Nuevos Horizontes).

Después de un recorrido de 9 años la misión de la Nasa está en proceso de completar su principal objetivo: explorar por primera vez a Plutón y el sistema de 5 lunas que orbita uno de los cuerpos celestes más grande del Cinturón de Kuiper, en los confines de nuestro Sistema Solar.

Así como Plutón es un diminuto punto en el sistema planetario, Barranquilla, la capital del departamento del Atlántico, en extensión no llega a ocupar el 0,01% en el territorio del continente americano. Sin embargo ambos destinos se relacionan a partir de  Adriana Ocampo, que nació en la tierra del Carnaval para trascender sus fronteras y ahora lidera uno de los hitos en exploración espacial más importantes de la historia.

Nuevas fronteras

El cohete Atlas V- 551 despegó, en enero de 2006, desde su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral-Florida. En su interior portaba la sonda New Horizons, la primera misión del programa Nuevas Fronteras de la Nasa con destino a Plutón. Mientras en Estados Unidos se operaba este lanzamiento, en Colombia se ultimaba el diseño del Libertad 1, el primer picosatélite desarrollado en el país, que fue puesto en órbita en abril de 2007.

El principal combustible que impulsa la exploración espacial es la voluntad de las  personas, por ello el acto de enviar una sonda robótica o un picosatélite al espacio no se reduce al momento del despegue. Así lo explica Dwayne Brown, oficial de asuntos públicos de los cuarteles generales de la Nasa, quien destaca la diversidad de profesionales que hicieron parte de la misión. “Miles de científicos, ingenieros, técnicos y otros especialistas han trabajado en el proyecto durante 15 años transcurridos desde que nació la idea”, afirma Brown.

En el caso colombiano la iniciativa corrió por cuenta de la Universidad Sergio Arboleda; por su parte New Horizons libró una batalla burocrática en el congreso de los Estados Unidos antes de ser aprobado. En plena crisis económica el sueño de investigar de cerca a Plutón estuvo a punto de no concretarse.

“Fue un reto muy grande” dice Ocampo, “cancelaron la misión  un par de veces. Fue gracias al equipo de soñadores que no desistió, un grupo científico que no dejó de probarle al congreso de los Estados Unidos lo importante que era llegar a Plutón”, cuenta la colombiana que está a cargo del programa Nuevas Fronteras.

En 2003 el proyecto fue aprobado y en ese momento Plutón aún permanecía en el podio de los planetas clásicos del sistema solar, el noveno tanto en los libros de astronomía, como en las maquetas y carteleras escolares.

Travesía espacial

Los cálculos físicos exactos, descritos en una especie de billar cósmico, fueron los que hicieron posible que la sonda superara los 4.000 millones de kilómetros en una travesía desde la tierra hasta Plutón. El cohete Atlas V 551, fue el taco que impulsó a New Horizons fuera de la Tierra, en la expansión de los cielos a 16,26 kilómetros por segundo. Con esta velocidad  a la nave le tomó solo nueve horas alcanzar el campo gravitatorio de la luna. En cuatro meses, mientras cursaba en el calendario terrestre el mes de abril, la  sonda atravesó la órbita del planeta rojo y en junio de 2006 dejó atrás el asteroide APL.

El 28 de febrero de 2007 la sonda ejecutó su jugada maestra, los cálculos estaban hechos y no fallaron. New Horizons, siguiendo en su billar cósmico, hizo un movimiento a dos bandas: aprovechó la potencia que traía desde la Tierra y al entrar en contacto con el campo de gravedad de Júpiter no fue absorbido, por el contrario, el gigante le proporcionó el impulso necesario para avanzar hasta las inmediaciones del Cinturón de Kuiper, destino que le tomó 8 años más de viaje espacial.

La ruta de Adriana Ocampo

“Soy responsable de los parámetros de éxito de la misión”, dice Ocampo al referirse a New Horizons. Una vez esta fue puesta en marcha, la mayor parte del recorrido la ejectuó en modo de hibernación para extender el ciclo de vida y disminuir los costos de operación.

Adriana Ocampo nació en Barranquilla un 5 de enero de 1955. Su papá, subteniente de las Fuerzas Aéreas de Colombia, se encontraba en esta ciudad por un entrenamiento militar cuando llegó el momento del parto de su esposa, de nacionalidad argentina.  Adriana vivió los primeros tres meses en Barranquilla, fue criada en Argentina, pero está radicada en los Estados Unidos; sin embargo la Puerta de Oro de Colombia permanece como parte de su identidad ante el mundo.

Tanto en la tierra como en el cielo el tiempo siguió su curso y, en 2009, mientras se aplicaba uno de los ciclos de comprobación y calibración de los instrumentos de la nave, Adriana Ocampo preparaba su viaje a la semilla. Regresó a Barranquilla al encuentro de 30 mil niños para conmemorar con ellos el Año Internacional de la Astronomía y los 400 años desde que Galileo Galilei apuntara por primera vez al cielo a través de un telescopio.

En mayo de ese año la científica compartía con los niños barranquilleros su experiencia en el estudio del espacio y en ese mismo momento, desde más allá de Saturno, la nave robótica de la que era responsable se comunicaba con las Redes de Espacio Profundo, DSN por sus siglas en inglés, las antenas encargadas de captar las señales de radio enviadas de vuelta a la tierra en un tiempo de 4 horas y 25 minutos.

En medio de la vastedad del universo, el hombre continúa en la búsqueda de respuestas, por ello, para Adriana Ocampo, el límite es la imaginación.

Plutón

La busqueda acuciosa del ‘planeta X’llevó a Clyde Tombaugh a descubir Plutón en 1930. En 1991 una estampilla estadounidense proclamó el entonces noveno planeta, Pluto: not yet explored (Plutón: no ha sido explorado). El enigmático cuerpo celeste en 2006 pasó a la categoría de planeta enano, mientras la sonda seguía la ruta a su encuentro.

“Plutón es muy complejo, es como si fuera un planeta doble en los límites de nuestro sistema solar”, señala científica barranquillera, y añade que Caronte, la luna más grande que orbita el planeta, tiene unas dimensiones amplias que se puede tratar de un planeta doble. “Es algo que desconocemos completamente”, añadió.

El viaje continúa

El 14 de julio de 2015 el planeta enano será fotografiado en longitudes de onda visual e infrarrojo, los espectrómetros analizarán las partículas de la atmósfera plutoniana y toda la información será transmitida desde New Horizons hasta la Tierra. Los libros de ciencia tendrán que reescribirse; sin embargo el viaje continúa y en agosto de este año la Nasa definirá la segunda fase de la misión, estudiar un segundo objeto del Cinturón de Kuiper. La nave continuará viajando en una trayectoria fuera del sistema solar. “El límite será nuestra capacidad de adquirir la información desde puntos tan lejanos”, afirma la geóloga planetaria.

Para la barranquillera que está detrás de esta misión histórica, la lección más importante de su experiencia explorando nuevos mundos  es palpar la increíble capacidad del ser humano para trabajar en equipo:“Trabajando en equipo la humanidad no tiene límites”.

“Los beneficios de explorar el espacio son infinitos”: Adriana Ocampo H.Q. de la Nasa

¿Por qué decidirse por la geología planetaria, los temas del espacio y no por otros campos del saber?

La ciencia siempre me gustó mucho, me inculcaron investigar y el espacio me fascinó desde edad muy temprana. Desde pequeña mi sueño fue trabajar en la Nasa. En cuanto a la ciencia planetaria es un campo relativamente nuevo. Tuve la oportunidad de ser expuesta a ello cuando comencé a trabajar, desde antes de graduarme de secundaria, después que mis padres emigraron a Estados Unidos a Pasadena, California. Allí tuve la oportunidad de trabajar en los Laboratorios de Retropropulsión de la Nasa para la exploración del Sistema Solar. En ese momento las ciencias planetarias estaban en las primeras iniciativas robóticas para el estudio del sistema planetario. Fui capturada por la posibilidad de entender mejor a otros planetas y así comprender las similitudes estos con la tierra.

¿Por qué una geóloga planetaria escribe para niños?

Siempre he querido compartir el conocimiento que he tenido la fortuna de aprender desde la Nasa, que ha sido básicamente mi único trabajo. Me parece especialmente importante hacerlo con la nueva generación de exploradores, los niños y niñas que quieren usar la ciencia como vehículo para obtener mayor conocimiento. Es el propósito del libro ‘El mundo de Copucoqu: La reina Gravedad y el rey Masa’, publicado por la Nasa, que se trata de una aventura por Sistema Solar.

¿Cuáles son los beneficios prácticos de la exploración espacial?

Los beneficios de este tipo de exploración robótica son muchos, básicamente las cosas que usamos todos los días más del 60% son derivados de la exploración espacial. Los beneficios a la sociedad se reflejan en sistemas electrónicos inteligentes, más eficaces y eficientes, porque todo es eventualmente aplicado en muchas áreas, hasta en la medicina. Se pueden desarrollar sistemas para detectar efectivamente minerales y agua en distintos lugares que es útil y aplicable en la actividades coma la agricultura.

Un ejemplo de la aplicación directa de los conocimiento que surgen en la exploración espacial es que no sabíamos qué era el efecto invernadero hasta que fuimos a estudiar el planeta Venus. Aplicamos los modelos climáticos de Venus en la Tierra y nos dimos cuenta del efecto invernadero que está ocurriendo aquí. Los beneficios de explorar el espacio son infinitos.

La Nasa tiene un catálogo de tecnología residual de los viajes espaciales los llamados Spinoff; muchas compañías se han creado con base en estos desarrollos. Se dice que de cada dólar que se invierte, el factor de beneficio en ganancia se multiplica por 100.

Dwayne Brown responde

Desde el punto de vista científico, ¿Qué hubiera preferido: un aterrizaje, un sobrevuelo o ambos?

Nasa siempre planeó un sobrevuelo a Plutón. Una nave espacial que aterrizara en el planeta (o que entrará alrededor de su órbita) sería mucho más caro y más pesado, ya que tendría que contener un cohete capaz de desacelerar la nave desde la muy alta velocidad que alcanzó para llegar a Plutón en tan sólo 9 años y medio. Es bueno tener un artefacto científico en la órbita de un planeta, cuando usted puede permitirse el lujo de hacerlo. Lo mejor es estudiar el planeta desde la órbita antes de enviar una sonda de aterrizaje, ya que se necesita identificar el lugar científicamente más relevante para aterrizar.

¿Por qué estudiar Plutón y no otro cuerpo en el Sistema Solar?

Plutón es diferente a los otros planetas del Sistema Solar, desde Mercurio a Neptuno, cada uno de ellos ya ha sido estudiado por lo menos por una nave espacial. Plutón se encuentra en una zona poco explorada del sistema solar exterior que se llama el Cinturón de Kuiper. New Horizons está haciendo el primer reconocimiento de la Nasa al Cinturón de Kuiper visitando Plutón.

¿Qué otros elementos no científicos están a bordo de la nave espacial NH?

Entre los pequeños artículos no científicos que New Horizons está llevando hasta Plutón son algunas de las cenizas del difunto Clyde Tombaugh, el astrónomo norteamericano que descubrió el planeta. NH también lleva un disco compacto con los nombres de más de 435.000 personas que se inscribieron para enviar sus nombres a Plutón en el sitio web de New Horizons.

El Heraldo


VOLVER