Un nuevo telescopio se halla en su fase de puesta en marcha en la Región de Antofagasta (Chile), zona mundialmente famosa por la presencia de observatorios como Paranal y ALMA. El nuevo instrumento, bautizado Chakana, se encuentra en el Observatorio Ckoirama, primero del Estado de Chile bajo los cielos de alta calidad del norte del país.

El nuevo espacio, creado y manejado por la Universidad de Antofagasta, fue puesto en marcha durante los meses de mayo y junio por un equipo internacional, conformado por investigadores locales y por astrónomos de UCL (University College London, UK).

“Dos principales motores de este proyecto han sido contribuir al desarrollo de las ciencias planetarias y ganar experiencia concreta en ingeniería de observatorios”, señaló Eduardo Unda-Sanzana, Director de la Unidad de Astronomía de la Universidad de Antofagasta, quien además explicó que los objetivos científicos del proyecto son el análisis intensivo de tránsitos de exoplanetas y el estudio de cuerpos menores del Sistema Solar. “No obstante, también ganamos mucha experiencia al diseñar y construir nuestro propio domo astronómico, trabajando con profesionales de las áreas de informática, electrónica y mecánica”, agregó Juan Pablo Colque, coordinador de la construcción en la misma universidad.

La primera luz, momento en que por primera vez un telescopio genera una imagen de calidad profesional, se alcanzó durante la visita a Chile de Steve Fossey y Marco Rocchetto, ambos investigadores de UCL, con quienes los académicos de la Universidad de Antofagasta establecieron un acuerdo para usar los mismos sistemas de operación empleados por el Observatorio de la Universidad de Londres de UCL.

El objeto escogido para la primera luz, la Nebulosa Keyhole (“Cerradura”), es un detalle de la nebulosa Eta Carinae, a unos 10 mil años luz de la Tierra. “Una nebulosa cerradura es apropiada cuando imaginas que tu observatorio es una llave para tener acceso a los secretos del Universo”, afirmó Unda-Sanzana. El nombre Keyhole fue dado por el astrónomo inglés John Herschel en el siglo XIX.

La palabra Ckoirama, que significa “crepúsculo”, es de origen kunza, lenguaje hablado en el pasado por los habitantes originales de la región. “Chakana” es una palabra de origen quechua a la que se atribuyen numerosos significados, aunque uno de los más aceptados es “puente”, y parece haber sido usado para denotar una estrella específica, probablemente en la constelación de Orión. Los nombres fueron propuestos por Daniela Pollmann Fleming y Eloisa Paredes González tras una convocatoria abierta a través de redes sociales.

La construcción del Observatorio Ckoirama, además de los propios aportes de la Universidad de Antofagasta, ha contado con el apoyo del fondo CONICYT-QUIMAL (incluyendo al doctor David Kipping, Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics), FNDR Región de Antofagasta y Minera Escondida, además de la colaboración de la SEREMI de Economía y la Dirección de Vialidad. El observatorio, además de investigación, permitirá la visita del público, según un programa que se anunciará en la segunda mitad de 2015.

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