Todos recordamos la película de los años 80, Back to the future, (Volver al futuro), en la que Christopher Lloyd y Michael J. Fox experimentan con un invento del científico, una máquina del tiempo fabricada a partir de un automóvil De Lorean. Esta película de ciencia ficción gustó y fascinó tanto, que tuvo segunda y tercera parte y además, todavía hoy, más de 30 años después, sigue siendo una de las favoritas del cine norteamericano. Un laboratorio cargado de partículas atómicas deleitó las imaginaciones de tantos mortales que indagamos desde los comienzos de la historia moderna sobre los viajes al pasado y al futuro.

Los neutrinos son las partículas más chiquitas que existen. Son tan mínimas que el Bosón de Higgs, partícula elemental propuesta en el Modelo estándar de física de partículas, el más simple de varios que intentan explicar la razón de la existencia de masa en las partículas elementales, no podría hacer nada con ellas. Carecen de carga energética, tienen muy poca masa y rara vez interactúan con la materia. Miles de millones de ellas pasan a través de nuestros cuerpos diariamente.

En Iowa, una científica venezolana, Mayly Sánchez, se ha atrevido a estudiar a los esquivos neutrinos. Y su curiosidad por estas partículas subatómicas la ha llevado a la Casa Blanca. Postulada por la Fundación Nacional de Ciencias, (NSF – National Science Foundation), fue galardonada con el Presidential Early Career Award for Scientists and Engineers, el más alto premio que otorga el gobierno de Estados Unidos a los científicos en etapas iniciales de sus investigaciones. Al entregarles el reconocimiento, Barack Obama refirió que “los logros impresionantes de los galardonados, en sus carreras emergentes, prometen mayores avances en los años por venir”.

Mayly SanchezLa merideña Mayly Sánchez cursó su pregrado de Física Pura en la Universidad de Los Andes y continuó con sus estudios en Italia y Estados Unidos. Actualmente es profesora asistente de Física y Astronomía de la Universidad de Iowa y parte del equipo de Energía del Laboratorio de Argonne, en Illinois.

Ella, por supuesto, se siente honrada con el premio. Es de los pocos latinoamericanos que han recibido tal galardón. Explica que hoy “trabaja en tres experimentos”, siempre relacionados con neutrinos y en distintas etapas de desarrollo.

Mayly Sánchez es capaz de mirar en lo invisible. Así lo revelan los proyectos en los que está involucrada. Uno es el Long Baseline Neutrino Experiment que pretende lograr que el haz de neutrinos más intenso del mundo, vaya desde el Fermi National Accelerator Laboratory en Batavia, Illinois, a la mina Homestake en Lead, South Dakota. También participa en los experimentos Minos y Nova, que estudian los neutrinos y en la aplicación de nuevos fotodetectores. Además de ayudar a entender la composición del Universo, los experimentos con neutrinos pueden ayudar a mejorar la ciencia del diagnóstico médico. La física considera que los avances en la tecnología de detectores también podrían dar un impulso a la imagenología médica y otras aplicaciones.

La galardonada ha estado trabajando en la aplicación de la próxima generación de fotodetectores que detectan la luz Cherenkov, una luz azul emitida cuando una partícula cargada pasa a través del agua y otros materiales transparentes a mayor velocidad que la luz. Esto ocurre porque los materiales pueden retardar la luz más de lo que pueden retrasar a las partículas subatómicas. Los físicos de neutrinos rodean grandes piscinas de agua con fotodetectores sensibles para detectar cualquier luz de Cherenkov emitida, cuando neutrinos, partículas sin cargas, golpean átomos de hidrógeno y oxígeno y expulsan otras partículas cargadas como son los electrones. La tecnología actual de fotodetectores es muy costosa. Sánchez y otros investigadores en Argonne están trabajando para aplicar los avances en la ciencia de los materiales y la nanotecnología para hacer fotodetectores más efectivos y menos costosos.

Fuera del laboratorio, Mayly Sánchez sigue trabajando por la física, fomentando entre las escolares que la ciencia también es para ellas. Junto con otras investigadoras visita colegios de primaria para dar una visión distinta de la ciencia, con charlas amenas y experimentos interesantes.

“Existe el estereotipo de que la ciencia no suele ser para mujeres y que, las pocas científicas, no se visten de rosado ni se pintan las uñas… nada más irreal. Queremos derrumbar esos mitos y por eso vamos a las escuelas”, explica.

De hecho, fue en el bachillerato cuando Mayly Sánchez comenzó a percibir la ciencia como una opción de vida. “Mi profesor de Matemáticas del colegio Fátima de Mérida fue fundamental para mí. Y, la verdad, es que uno siempre se topa con personas que transmiten su pasión por la ciencia”, cuenta, antes de regresar a su observación de neutrinos.

Sobre ser mujer, Mayly dice: “Para mí (como mujer) es mucho más fácil encontrar un punto en el que un grupo de personas pueda cooperar para conseguir la respuesta a un problema. Es una ventaja dentro de mi ámbito de trabajo: cooperar y no tener siempre que estar compitiendo. Para ciertos problemas de Altas Energías, es la única manera de lograrlo”.

La película de los 80, Back to the future, recaudó 380 millones de dólares el fin de semana de su estreno. Quizás más dinero del que se invierte para las investigaciones científicas en América Latina. A lo mejor Mayly Sánchez no descubre el túnel o máquina del tiempo, pero sin duda, sigue siendo noticia para el planeta. Hoy forma parte de la galería especial de BBC Mundo “100 mujeres: la mitad del mundo habla”. Porque está entre las 10 latinas más importantes del mundo científico y seguro que pronto sus neutrinos serán el comienzo de la solución y avance tecnológico médico y espacial de nuestro tiempo.


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