Desde hace seis años la Universidad de Panamá (UP), con el apoyo de otras instituciones, trabaja en la identificación de un suero para combatir las picaduras de escorpiones.

La iniciativa surgió porque en el país se utilizan sueros de Venezuela, a pesar de que análisis previos del grupo investigador determinaron que “los sueros de mayor uso en Venezuela y de Brasil no son ideales para Panamá”.

El estudio es impulsado por Hildaura Acosta de Patiño, directora del Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos de la UP; Ricardo Miranda, del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges) y Adolfo Borges, del Instituto de Medicina Experimental de la Universidad Central de Venezuela.

Acosta de Patiño explicó que están en la etapa de identificar la dosis precisa que se requiere de los alacranes para la elaboración de un “suero piloto”.

Detalló que cuentan con el apoyo del Ministerio de Salud (Minsa), de la Caja de Seguro Social y de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). Además, participará el Instituto Butantan, un centro de investigación en biología y biomedicina brasileño que brindará equipo técnico.

Manifestó que previamente se hizo un trabajo de recolectar datos sobre la naturaleza del animal, su presencia en el país y su letalidad.

La primera etapa se llevó a cabo entre 2008 y 2013, y consistió en identificar ejemplares. Se detectaron en las provincias de Coclé, Darién, Colón, Panamá y la comarca Guna Yala.

También se pudo obtener y estudiar el veneno de los alacranes y hacer estudios filogenéticos, es decir, ver la relación de parentesco entre especies y conocer la secuencia de las toxinas, aplicar análisis de biotecnología, saber su condiciones de cría, etc.

El año pasado se ejecutó la segunda fase y se visitaron diferentes lugares para instruir a las comunidades sobre el riesgo que representan los alacranes y se elaboró una guía de los pasos a seguir en los centros de atención de salud.

Se estima que en cinco años se pudiese tener un suero local y el costo total superaría los 500 mil dólares.

Las estadísticas

Panamá es el segundo país en Latinoamérica con la más alta prevalencia de picadura de escorpión, ya que por cada 100 mil habitantes reporta 72 casos. El primer lugar lo ocupa México, con 203 casos por 100 mil habitantes.

Estadísticas del Minsa dan cuenta que, anualmente, las víctimas de picaduras de alacrán duplican a las de mordidas por culebras.

De hecho, informes de Epidemiología del Minsa indican que de enero a mayo pasado hubo mil 126 casos de personas picadas por alacranes y en el mismo período la cifra de mordidos por serpientes fue de 440.

Muertes

Solo en el mes de abril una niña de cuatro años se convirtió en la primera víctima mortal de 2015 por la picadura de un alacrán. Aunque sus parientes buscaron la atención médica, la falta de suero para tratarla provocó el fatal desenlace.

La directora nacional de Salud, Itza Barahona de Mosca, explicó que la falta de suero antiescorpiónico se registró porque Venezuela prohibió su exportación causando desabastecimiento.

La Prensa


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