Con un costo cinco veces menor a los disponibles en EU, dos jóvenes del IPN diseñaron Fix You, que ayuda en las deformidades craneales de los recién nacidos.

Barato, ligero y atractivo, esas son las características del casco ortopédico pediátrico que diseñaron los ingenieros Lucero Rosas y Julio César García como proyecto de titulación de la carrera de Ingeniería Biónica.

Fix You, como lo nombraron, ha recibido aceptación internacional, como una opción económica para corregir deformaciones craneales en recién nacidos y niños de hasta dos años.

En febrero, Rosas viajó a Barcelona, en donde realizó una estancia de dos meses con la Universidad Politécnica de Cataluña tras la mención honorífica que Fix You recibió en 2013, en los Premios Iberoamericanos a la Innovación y el Emprendimiento. Un año después el casco quedó en segundo lugar del Certamen Emprendedores de Educación Superior que se realizó en la Ciudad de México.

El proyecto inició tras un acercamiento al Instituto Nacional de Pediatría en 2010. El médico neurocirujano Marcial Anaya Jara les propuso crear un casco ortopédico más económico.

“Ya se hacía en Estados Unidos y Europa, pero cuesta más de tres mil dólares”, indica García.

Su costo es de 8 mil 500 pesos, lo que permite que sea más accesible para los padres, especialmente en países en vías de desarrollo.

Además, idearon un software con el que pueden detectar las zonas del cráneo que necesitan más presión, pero sin lastimar al bebé.

No les duele a los pequeños, pues el casco va modificando la cabeza conforme van creciendo. Además, les damos seguimiento cada mes para saber cómo van evolucionando”, explica García.

“Pero hay padres que le quitan el casco a los niños porque creen que están sufriendo”, señala Lucero Rosas.

Fix You empezó como un diseño de titulación del Instituto Politécnico Nacional en donde buscaron un método económico de corregir deformaciones físicas de la cabeza, pero después de vender 100 unidades al gobierno y ver los resultados de su trabajo, emprendieron el negocio.

Las deformaciones, indican los ingenieros, no se pueden detectar desde el vientre. Muchos son por la posición en la que estuvo el bebé antes de nacer, por la postura al dormir o caídas.

Algunos bebés nacen con tortícolis muscular congénita, en donde no puede girar la cabeza y por la posición en la que ponen a los recién nacidos, se puede modificar el cráneo. También los recién nacidos que tienen reflujo y les ponen una almohada especial presentan las deformaciones estéticas”, indica García.

En España, Lucero Rosas estableció un vínculo con la empresa AlterAid, que da atención especial médica a niños y ancianos. Ahora se encuentran diseñando un sistema de sensores con el cual se pueda conocer cuánto tiempo se utilizó el aparato y si el niño se lo intenta quitar.

Es una forma de hacer más eficiente nuestro trabajo, para que los pacientes terminen su tratamiento en el tiempo indicado”, asegura García.

El siguiente paso es dar a conocer la empresa Fix You en Latinoamérica y crear una red con médicos para que sigan a través de internet el progreso de los niños que usan el casco.

Excelsior


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