Una investigación realizada en Surinam, antigua Guyana Holandesa, demuestra la necesidad de aumentar la capacitación a agricultores sobre la regulación y manejo de pesticidas, así como extremar monitoreos y medidas de control, acciones que deberían asumirse también en otros países de Sudamérica y el Caribe.

La investigación constató presencia de pesticidas clase I o de alta toxicidad, como carbofurán y monocrotofos en frutas y vegetales, y advirtió que los consumidores están en riesgo, por lo que recomienda al gobierno local reforzar las medidas de control.

En lo cotidiano, los cultivadores no leen ni comprenden al cien por ciento la información en los empaques, ni las indicaciones de protección y los riesgos de un almacenamiento y manejo de residuos sin cumplir las normas respectivas.

El trabajo consistió en aplicar un cuestionario a campesinos hombres de 41 a 60 años de edad, con educación primaria, para identificar sus niveles de uso de pesticidas frente a los estándares de la Unión Europea, y el uso de implementos de protección, almacenamiento y manejo de residuos.

“Menos del 5% de los encuestados usan pesticidas no autorizados y 58% aplican dosis aceptables, lo cual es positivo”, explica a SciDev.Net, Shirley Mahabali, magister en Sanidad Ambiental y candidata a un doctorado en Ghent University (Bélgica).

El estudio es parte de su proyecto de tesis sobre prácticas de agricultores y  uso de humedales artificiales para vertidos agrícolas en el distrito de Commewijne, Surinam.

“También hay buenos resultados en cuanto al uso de tapabocas, botas y ropa de protección. Pero hay poco uso de guantes, gafas de seguridad, así como problemas de almacenamiento y manejo de residuos”, agrega.

Sugiere brindar capacitación constante a los campesinos sobre la legislación existente y bioseguridad.

También recomienda crear herramientas de monitoreo, como laboratorios, y medidas  en las fronteras para controlar el contrabando de pesticidas prohibidos.

Naitram (Bob) Ramnanan, experto del Centro de Investigación Agrícola CABI en Trinidad y Tobago, dice a SciDev.Net que hay pocos estudios sobre esta situación que “puede ser una realidad  en el resto del Caribe”.   Andrea Luna Acosta, PhD, especializada en Ecotoxicología de la Universidad Javeriana (Colombia) indica que en Sudamérica en general no hay estudios suficientes sobre uso de pesticidas ni monitoreos rigurosos, por lo que urge producir conocimiento para reforzar las políticas y la educación al respecto.

“Otra forma de impulsar la regulación en la región es informando al consumidor, como ocurre con los productos que contienen organismos genéticamente modificados (OGM). Así este puede tomar decisiones de compra informadas y ejercer presión”, señala a SciDev.Net

Actualmente existen numerosas leyes y resoluciones sobre el uso y almacenamiento de pesticidas que son ratificadas por el Convenio de Estocolmo sobre los  Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP).

SciDevNet


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