“Mediante una prueba rápida con el uso de la luz se podría saber si el tequila es auténtico o adulterado, lo que ayudaría a evitar daños en la salud”, indicó el doctor responsable del estudio Oracio Barbosa García, del Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) .

El método, que se presentó en 2006 y está en proceso de perfeccionamiento, usa una luz llamada espectroscopia que detecta si una bebida alcohólica, como el tequila, está o no adulterada, explicó Barbosa García en un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) .

“En ese año era una prueba novedosa, ahora ya no lo es tanto, pero sigue siendo una opción, porque es fácil de implementar, de bajo costo y el resultado de la prueba se obtiene en minutos, además es una aplicación directa de conceptos fundamentales de espectroscopia y de quimiometría en problemas cotidianos como las bebidas adulteradas” , dijo el investigador.

El Consejo Regulador del Tequila (CRT) podría incorporar este estudio científico que desarrolló el Grupo de Propiedades Ópticas de la Materia (GPOM) , del Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) , para identificar tequila adulterado, aseguró Barbosa García.

“Esperemos que el Consejo Regulador del Tequila realmente lo considere porque la prueba es rápida y confiable, además, no requiere instrumentación cara o complicada y puede extenderse a cualquier otra bebida, como el mezcal” , añadió.

Barbosa García comentó que la idea de este proyecto surgió de manera casual cuando en un evento social alguien aseguraba que no existía una prueba rápida para determinar la marca o la autenticidad de lo que una persona toma, sobre todo cuando después de la segunda copa de vino o licor es difícil de distinguir si es de la misma marca.

Lo usual, dijo, era utilizar métodos químicos, de cromatografía sobre todo, que recurre a instrumentos sofisticados, de precio elevado, y que requiere del conocimiento y de las habilidades de personal especializado para poder realizar la prueba sobre un tequila.

Barbosa García llevó el problema al GPOM para trabajar algunas técnicas espectroscópicas de análisis como la de Raman e infrarrojo y al poco tiempo él y su grupo de colaboradores se dieron cuenta que con la espectroscopia de absorción y técnicas quimiométricas se podría obtener una solución.

Cualquier cuerpo, ya sea sólido, líquido o gaseoso absorbe energía ante una fuente luminosa y la intensidad de absorción varía de acuerdo con la longitud de onda o frecuencia de la luz incidente, esto define la espectroscopia de absorción.

“Para realizar la prueba con espectroscopia de absorción y quimiometría es necesario contar con una base de datos del tequila considerado y es suficiente con obtener el espectro de absorción de la bebida bajo prueba y compararlo con esa base de datos” , dijo.

La metodología que los investigadores del GPOM encontraron para comprobar si un tequila es adulterado o no, se basó en técnicas espectroscópicas, por lo que se usó una fuente de luz, cuyo espectro incluye las tres regiones del ultra-violeta y visible (UV, VIS).

Como resultado, se obtuvo el espectro de absorción del tequila en una banda ancha con el número establecido para bebidas con cantidad correcta, el cual grafica directo sobre la base de datos definidos dentro de la correspondiente elipse de confiabilidad que se obtiene mediante quimiometría.

Si el tequila bajo prueba queda dentro de esa elipse entonces no está adulterado y corresponde a la marca de la base de datos. Por el contrario, si queda fuera, entonces se trata de un tequila falso, o bien, no corresponde a la marca de tequila.

El especialista concluyó que el grupo de investigadores del CIO está interesado en utilizar las técnicas espectroscópicas en procesos de producción y que son los pequeños productores de tequila con los desarrollan algunos de sus trabajos.

“La espectroscopia se aplica en nuestros días en muchos campos de producción para determinar la calidad de productos como café, vino, miel, etcétera; o bien, para determinar su autenticidad.

“Son pruebas rápidas que entiendo que en nuestro país poco se han introducido en empresas pero que en la ciencia es una herramienta de físicos, químicos, biólogos, de ciencia de materiales y otros campos” , puntualizó.

Barbosa García sostuvo que no fue necesario patentar esta prueba porque conocieron que este mismo método se desarrolló en otros países, por lo que se dieron cuenta de inmediato que era de dominio general.

Explicó que se podría generar un kit del tamaño de una caja de zapatos, el cual incluiría un espectrómetro de luz ultravioleta visible y un algoritmo para considerar el uso de una tableta electrónica que ayude a realizar el análisis quimiométrico y de esta manera hacer la prueba de inmediato.

El Universal


Volver