Para acercar a personas invidentes a las distintas ramas de las ciencias, particularmente a la Química, académicos de la Universidad Iberoamericana de México lanzaron la impresión preliminar de un libro en sistema braille, con una serie de experimentos que les ayudará a sentir, oír y percibir olores.

Uno de los objetivos fundamentales es que “aprendan a entender fenómenos con los que están en contacto en la vida cotidiana”, por ejemplo, sepan qué factores influyen para que una reacción sea más rápida o más lenta, además, conozcan qué son los ácidos, explicó aXinhua Jorge Ibáñez Cornejo, uno de los responsables del proyecto.

El también académico del departamento de Ingeniería y Ciencias Químicas de la Universidad Iberoamericana, precisó que este material está destinado, particularmente a estudiantes de secundaria, quienes podrán realizar estos experimentos en el laboratorio de sus escuelas o en casas.

“Conjuntamos veinte experimentos con la profesora Elizabeth García Pintor, quien es la autora principal del libro, de la vida cotidiana y que son fácilmente de reproducir (…) con materiales comunes, elementos seguros y fácil de reproducir”, explicó.

El libro, denominado “Experiencia, tacto y contacto, química experimental para personas con discapacidad visual”, cuenta con más de 150 páginas y está publicado por la editorial Invipress con el apoyo de la Dirección de Investigación de la Ibero y de Fomento de Investigación y Cultura Superior (FICSAC).

La idea, contó el académico, surgió a raíz de la iniciación de algunos proyectos de laboratorio que se realizan de hace tiempo con el trabajo colaborativo entre el departamento de Matemáticas de esta universidad privada, con el del plantel FES Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como de la Unidad Monterrey del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, entre otros.

Estos proyectos, dijo, se han impartido a invidentes, principalmente en las áreas Química, Física, Biología, Evaluación Sensorial y Matemáticas.

“Nos gustó mucho eso y por eso quisimos traducirlo en papel pero para ello, tenía que hacerse en Braille”, precisó el académico.

Una de las características fundamentales de dicho ejemplar, es que en cada página está en braille en ambos lados, y se logró gracias a la participación de una editora invidente.

Además, indicó, sobre esos, se imprimió en letra impresa en blanco y negro con la finalidad de que los instructores puedan leerlo y orientar a los estudiantes, destacó.

Entre los textos del libro se “explica paso a paso como hay reacciones en las que ocurre un cambio en alguna propiedad y lo traslucimos de tal manera que se escuche un sonido; en otras, jugamos con cuestiones como calor y frío para notarlas con el tacto, mientras que en algunas interpretamos a olores, de tal manera que una sustancia se pueda percibir con el olfato”.

Debido a que los ejemplares tienen un costo por arriba de los 80 dólares y no se cuenta con el apoyo gubernamental, se distribuirán sólo entre las instituciones cuyos miembros han asistido a los foros sobre la enseñanza de las ciencias experimentales para personas con discapacidad visual impartidos en la Ibero.

Entre ellas, se encuentran el Centro de Atención para Estudiantes con Discapacidad, Ilumina Ceguera y Baja Visión, Acciones Voluntarias sobre Educación en México (AVE de México), Asociación de Discapacitados Visuales del Estado de México y Vemos con el Corazón.

No obstante, los desarrolladores de este proyecto esperan que en algún momento se pueda contar con apoyo y recursos y se hagan más textos para que pudieran ser distribuidos en escuelas y zonas rurales.

De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública, este año produjeron 16 mil ejemplares de Libros de Texto Gratuito en formato braille para alumnos de primaria y 5 mil para secundaria, a través de la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito. Se imprimen mapas, imágenes y números para el caso de las materias de física, matemáticas y química.

Datos de la Organización Mundial de Salud (OMS) revelan que en el mundo existen aproximadamente 285 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 39 millones son ciegas y 246 millones presentan baja visión.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), registra una población de invidentes y débiles visuales de aproximadamente 1 millón 292 mil 201.

Edna Alcántara – Sin embargo


Volver