Fisióloga y bióloga argentina – Discípula de Houssay

Nació en Carlos Casares (Buenos Aires) en 1903. Murió en Buenos Aires en 1986. El trabajo de la doctora Rebeca Gerschman sobre la toxicidad del oxígeno, cuyos resultados se dieron a conocer en 1954, fue un hallazgo revolucionario. La Teoría de Gerschman, tal su denominación, acerca de la implicancia de los radicales libres de oxígeno (moléculas que oxidan y dañan los tejidos) en el origen de ciertas enfermedades y en los procesos de envejecimiento, conmocionó a la comunidad científica debido a que se oponía a las ideas ortodoxas del momento: no debe extrañar que los científicos titubearan antes de aceptar este descubrimiento. Pero en 1969, cuando McCord y Fridovich descubrieron la enzima superóxido-dismutasa, la hipótesis de Rebeca Gerschman fue confirmada y los científicos debieron abandonar sus reticencias hacia la teoría de los radicales libres de oxígeno y otorgarle su justo lugar entre los aportes fundamentales para la biología y la medicina modernas.

Rebeca Gerschman estudió en la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó como Farmacéutica y Bioquímica, y puede contársela entre los numerosos profesionales formados bajo la dirección de Bernardo Houssay, a cuyo Instituto ingresó en la década del ‘30. Su tesis doctoral, presentada en 1939 trató sobre el potasio en el plasma y dio lugar al Método Gerschman-Marenzi, que constituyó en su momento una técnica de vanguardia para el estudio de las variaciones de concentración de potasio sanguíneo en distintas condiciones fisiopatológicas.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial la doctora Gerschman viajó a los Estados Unidos, a especializarse en el estudio del potasio en la sangre en el Departamento de Fisiología de la Universidad de Rochester (Nueva York) y allí comenzó a trabajar en el tema del efecto fisiológico de los gases respiratorios, tema de gran interés para la medicina naval y militar de posguerra.
Con el tiempo, Gerschman llegó a ser una de las personalidades científicas argentinas que alcanzó mayor prestigio en el campo de la fisiología humana. Esta tarea de investigación, donde descolló, se vio complementada por una no menos destacada labor como docente. Desde su cátedra de Fisiología en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires impuso un concepto renovado de la enseñanza, invitando a sus clases a personalidades destacadas de la fisiología y rescatando el uso del cine científico como método audiovisual de aprendizaje. También luchó por los derechos de la mujer en el campo científico.

Rebeca Gerschman murió en 1986. Su trabajo en el estudio de los radicales libres de oxígeno fue reconocido a nivel internacional, tanto que fue considerada por la comunidad científica como una indiscutible candidata al Premio Nobel de Fisiología y Medicina durante los años ’80.

Fuente: FaMAF UNC


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